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Free xxx erotic movie. Chiappini al comentar dicho fallo se inclinaba por lucy la milf demasiado amigable postura aduciendo que se estaba en presencia de una laguna normológica, de una insuficiencia jurídica, una grieta en la pantonomía penal que en la especie no comporta un mínimum — cuantitativa y cualitativamente hablando — de ética.

Por lo tanto, al no existir la forma imprudente de los delitos en cuestión, el hecho quedaría impune. Sancinetti también expresa sus reparos en cuanto a los fundamentos dados por esta tesis, al señalar que el error burdo de ésta no consiste tanto en el razonamiento mismo, sino en su punto de partida: el creer que se trata de tipos penales formalmente independientes.

De modo que el error sobre la circunstancia del hecho inherente al tipo de la violación es accidental y los actos cumplidos encuadran en otro tipo de la ley penal. Participan de esta hipótesis Creus — Buompadre quienes interpretan que la duda sobre la calidad — edad — o condición de la víctima, equivalen a conocimiento, aunque no es suficiente la existencia de un deber de saber.

Para algunos, el error puede referirse a la acción material misma p. Asimismo, el error puede referirse a la prestación del consentimiento p. Si la víctima era deshonesta, pero tomada por honesta, había una tentativa inidónea Inserción anal de abuso adolescente gratis estupro simple, y si era sabida deshonesta, el hecho era impune por falta de dolo [].

En virtud del nuevo texto del art. Sin embargo, quedaría un remanente de tipicidad con relación al tipo del art. Sentada la premisa de que el error de tipo es un fenómeno que determina la ausencia de dolo cuando, habiendo una tipicidad objetiva, falta o es falso el conocimiento de los elementos requeridos por el tipo objetivo.

De ello se observa que no existiendo un querer en la realización del tipo objetivo no hay dolo, consiguientemente la conducta es atípica, debe considerarse que si bien hay una tipicidad objetiva no hay una tipicidad subjetiva por ausencia de dolo, entendido éste como el querer la realización del tipo objetivo y Inserción anal de abuso adolescente gratis no se sabe que se esté realizando ese tipo no puede existir un querer y no hay dolo, allí hay error de tipo.

Cabe acotar que se sabe que el error es el conocimiento falso acerca de algo y la ignorancia es la falta de conocimiento de algo, pero desde el punto de vista del Derecho Penal los dos tienen Inserción anal de abuso adolescente gratis mismo efecto. En Inserción anal de abuso adolescente gratis, el sujeto activo que cree tener acceso carnal con mujer mayor de trece años y menor de dieciséis, y lo tiene con una niña menor de esa edad establecida por el art.

En consecuencia, no se excluye la punibilidad de la tentativa por ser inidónea; es decir, porque Inserción anal de abuso adolescente gratis pueda alcanzarse la consumación por la acción realizada por el autor. Ya hemos dado nuestra opinión sobre la tentativa inidónea, en el sentido de que es aquélla que bajo ninguna circunstancia puede conducir a la consumación del delito, sobre la base de que los elementos típicos representados por el autor en su dolo no se encuentran presentes, ya sea que el objeto sea inidóneo o lo sea el medio, o en definitiva el propio sujeto.

Con estos elementos podemos afirmar que la tentativa inidónea es punible, ya que el Código Penal ha seguido un principio subjetivo al sostener la idea del Inserción anal de abuso adolescente gratis de la tentativa inidónea delito imposible, en la terminología legal del art. Pues, si bien el error en la edad de la víctima en el abuso sexual con acceso carnal puede dar lugar a alguna de las alternativas expuestas, en mi caso me inclino por la figura del estupro art.

Así deslicé esta opinión [] la cual no fue desechada por Clemente []. Por otra parte, esta es la posición adoptada por la mayoría de los autores []. Por tal razón puede emerger de una relación Inserción anal de abuso adolescente gratis, de tutoría o curatela, del encargo de la educación o de la guarda o por una relación de índole religiosa, laboral, funcional o de otra naturaleza y de tales circunstancias no debe abusarse coactiva o visit web page. Es decir, que estarían just click for source dos veces las mismas conductas.

En contra, Tenca para quién no existe dicho concepto en el Código Penal y que la palabra preeminencia no cumple otra finalidad Inserción anal de abuso adolescente gratis la de restringir el tipo penal limitando la seducción real o verdadera []. Sobre este concepto se puede adunar que es necesario toda vez que marca la diferencia con el abuso sexual con acceso carnal coactivo.

De tal manera que el sujeto pasivo debe consentir la realización del acto, si bien se trata de un consentimiento viciado por alguna de las circunstancias ya enumeradas, esto es: la mayoría de edad del sujeto activo, relación de preeminencia u otra circunstancia equivalente; si el consentimiento es libremente prestado por el menor Inserción anal de abuso adolescente gratis que hayan existido aquellos componentes, queda eliminada la tipicidad de la conducta.

Por mi parte puedo agregar que el consentimiento es un elemento que no se lo tiene muy en cuenta como integrativo del tipo, pues se parte de la base de que el mismo padece de cierto menoscabo fruto de la propia inexperiencia. Pero es del caso que el mismo es relevante, pues hace la diferenciación con la violación y el abuso coactivo [] more info. No son forzosamente acumulativas.

En contra Gavier []. La verdad sin embargo, es que se hace difícil pensar en un significado distinto del expuesto []. Algo ya se adelantó ut-supra en el sentido de que no se advierte que para la nueva redacción sea necesaria la seducción real sino una suerte de prevalimiento; pero para una mayor comprensión resulta sumamente interesante lo aportado por Arocena, quien aborda el tema con absoluta solvencia.

El mentado autor, primero distingue en qué consiste la seducción Inserción anal de abuso adolescente gratis y la presunta; para la primera se requiere que el autor deba lograr el sometimiento sexual gravemente ultrajante o el acceso carnal engañando o persuadiendo a la víctima y el Juez debe probar como extremo del delito el engaño o la persuasión.

En la segunda, en cambio, la ley presume juris et de iure, no la existencia del engaño o persuasión, sino que la víctima por su inexperiencia, cede seducida por la propia naturaleza del acto sexual o por la seducción del autor. En este aspecto la ley no requiere una concreta conducta seductora desplegada por el agente.

Es por ello que anteriormente decíamos que no había que confundir las acciones típicas constitutivas de este ilícito con los delitos de los apartados del artículo anterior, puesto que, de requerir para el estupro que hubiese primero un abuso gravemente ultrajante o una violación, se llegaría al absurdo de la inaplicabilidad eterna de esta figura penal. Es así que el estupro contiene una modalidad de abuso sexual grave o gravemente ultrajante o con penetración — acceso carnal o introducción de objetos u otras partes del cuerpo en la vagina, el ano o la boca de la víctima — llevado a cabo con el consentimiento — viciado — de aquélla inexperta, menor de dieciséis años, de lo que se aprovecha el sujeto activo y consecuentemente faltando algunos de estos elementos no se redondo culo rusia grandes tetas considerar que puede ser confundida con otra figura o, en su defecto que la acción disvaliosa quede encasillada por otro tipo penal inherente a esta clase de delitos, con excepción de casos muy singulares tales como se pruebe la falta de consentimiento de la víctima, incurriéndose en la normativa prevista en el art.

P []. Ese aprovechamiento se circunscribe a algunas de las hipótesis o circunstancias de superioridad que la ley dispone. Bonelli estima que este delito, refiriéndose al antiguo estupro, sólo puede imputarse por dolo, sin embargo no Inserción anal de abuso adolescente gratis que el mismo sea específico bastando el genérico [].

Arocena admite el dolo eventual [] y la duda acerca de los elementos del tipo no equivale a error []. La acción típica Inserción anal de abuso adolescente gratis lugar cuando el acceso carnal el sometimiento sexual gravemente ultrajante se consuma llevando Inserción anal de abuso adolescente gratis cabo el aprovechamiento de la víctima mayor de trece y menor de dieciséis años.

Ahora bien, los actos que integran el proceso para obtener el consentimiento del menor no implican un abuso deshonesto pues precisamente hay un consentimiento.

Simplemente cabe consignar que si el estupro es precedido por un rapto del menor art. En cuanto a las agravantes señaladas son las ya estudiadas anteriormente y se tratan: del grave daño en la salud física o mental de la víctima, las vinculaciones entre el sujeto activo y pasivo, el conocimiento por parte del autor de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual grave y la existencia de peligro de contagio []la comisión del delito por personal perteneciente a las fuerzas policiales o de seguridad actuando en ocasión de sus funciones y la comisión del abuso contra un menor de dieciocho años aprovechando la situación de convivencia preexistente [].

Tenca critica en forma total todas las agravantes consignadas en la ley porque son las que se asimilan al art. Lo mismo acontece con lo dispuesto por el art. Es una hipótesis, no necesariamente debe ocurrir eso, aunque no debe descartarse. De acuerdo a la redacción actual del art. Por ende, por excepción la ley admite, en ciertos casos, que la iniciativa quede en manos del agraviado o de sus representantes quienes deben acreditar su respectiva calidad y formular denuncia o acusación para legitimar la actuación de los órganos que tienen a su cargo la investigación o la persecución del supuesto delito y del presunto responsable [].

Así, de acuerdo al art. De acuerdo al inc. Pero, la misma norma lo explica, en el caso de dichos delitos, cuando resulte la muerte o las lesiones mencionadas en el art.

La víctima o su representante debe informar su deseo de ejercer la acción penal y pedir que se investigue el suceso que la agravia, por ello, como se dijo, no se requiere una forma sacramental o especial, sino que se ponga en evidencia en forma inequívoca la voluntad de que se proceda en el sentido indicado — interés en instar —.

La denuncia debe ser hecha ante la autoridad competente y de acuerdo a las formalidades que establece la ley procesal — art. Hecha una denuncia policial el delito puede ser perseguido policial o judicialmente, contrariamente, efectuada la denuncia judicialmente, sólo es admisible la persecución judicial, ya que abocada la justicia a su conocimiento, no puede desprenderse de su competencia a favor del fuero policial.

La instancia debe tener por objeto el delito o delitos determinados []. Con ello se pretende dar una solución a los casos en que los intereses del menor víctima se encuentren en colisión con la persona legitimada para instar la acción penal o cuando por cualquier circunstancia, aquélla no lo hiciera.

III, Ed. Tea, Buenos Aires,ps. IV, Ed. III, vol. II, Ed. Marcos Lerner, Córdoba,ps. V, Ed. Abeledo — Perrot, Buenos Aires,p. Astrea, Buenos Aires,p. Lerner, Córdoba, p. Rubinzal Culzoni, Santa Fe,p. En primer lugar, en el título, al plantear los actuales delitos contra la honestidad como delitos contra la integridad sexual. Esto responde a lo que es la tendencia moderna en este tema. Abeledo Perrot, Buenos Aires,p. Hammurabi, Buenos Aires,ps. Ediciones Jurídicas Cuyo, Mendoza,p. La Ley, Buenos Aires,p.

Depalma, Buenos Aires,p. Tesis monista. Marcos Inserción anal de abuso adolescente gratis, Córdoba,p. Ley Lerner, Córdoba,p. La Rocca, Buenos Aires,p. Advocatus, Córdoba,p. Advocatus, Córdoba,ps. Parte Especial. I, Ed Hammurabi, Buenos Aires,p. Hammurabi, Buenos Aires,p.

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Paradójicamente, las víctimas de robos o asaltos no necesitan probar que ellas se resistieron o que el acto fue cometido con la suficiente fuerza, o suficiente amenaza de fuerza, para superar su voluntad. Se ha criticado esta fórmula con el argumento de que cualquier pérdida de frenos inhibitorios de una persona, por razones imputables a ella misma vgr.

No es necesario, por tanto una resistencia continuada del sujeto pasivo que puede, apenas comiencen los actos de violencia, tolerar que no consentía la agresión sexual para evitar males mayores. LLBA Ideas, Buenos Aires,p. Siendo hechos completamente independientes se concursan materialmente a tenor de lo dispuesto por el art.

La amenaza puede presentarse mediante palabras, actos o señales, en forma oral o por mímica. Lo que caracteriza el delito de amenazas como infracción formal no es la concreta intimidación sufrida por su destinatario, sino la entidad objetiva que los dichos o gestos pueden tener para amedrentar -en el caso, se condenó al imputado por haber amenazado a la madre de la víctima del delito de abuso sexual, la cual Inserción anal de abuso adolescente gratis manifestado que no tenía miedo por ella- lo que deja al temor efectivamente infundido en la órbita del daño que ha de evaluarse a los fines del art.

Antecedentes Parlamentarios, p. Consiste en el empleo de medios compulsivos que tienen su causa en una situación de superioridad de la que se prevalece el sujeto activo y que tiene su correlato en una https://top-t.autobusesmercedesbenz.online/rss-2020-04-27.php de inferioridad en que se encuentra el sujeto pasivo, que demanda obediencia o acatamiento funcional o laboral por parte de éste a aquél y es esta situación de prevalencia de la índole señalada de la que se aprovecha el autor para el logro de sus objetivos sexuales.

Esta modalidad supone la obtención de un consentimiento viciado, pues el tipo requiere que la conducta sea abusiva sexualmente, es decir, que el agente use indebidamente el cuerpo de la víctima como consecuencia del aprovechamiento de una relación de dependencia, Inserción anal de abuso adolescente gratis o poder Cfme. Ad- Hoc, Buenos,p. De este modo sucede en el mogolismoen enfermedades virosicas durante el embarazo, en traumas obstétricos, en meningitis, y read more otros cuadros que detienen el desarrollo intelectual en particular y el psíquico en general.

Abarcan los grados moderado, grave y profundo de las subnormalidades mentales. Se distinguen fundamentalmente por la ausencia de juicio críticos abstracto y concreto. Aclaremos aquí que entendemos por juicio crítico abstracto a aquél que es apto para el manejo de objetos y símbolos, con capacidad analítica y sintetizadora. En el juicio crítico concreto el sujeto es apto sólo para el manejo de objetos, es mediocre y superficial y es proclive a las desadaptaciones.

En las oligofrenias el disturbio psíquico es cualitativo porque hay una ausencia de inteligencia abstracta. Debemos recordar que hay formas leves y limítrofes de subnormalidad mental que no se pueden atribuir a una consecuencia de enfermedad o malformación.

No se encuentra noxa material aquí. A estos cuadros, que otros enfoques los denominan debilidad mentalretardo mental débil Inserción anal de abuso adolescente gratis oligofrenia leve, nosotros los llamamos psicopatías frenasténicas. En estas variantes en menos del intelecto se encuentra un débil juicio crítico abstracto y se conserva un suficientemente juicio concreto. El salto cualitativo ocurre entre la psicopatía frenasténica, debida a una noxa inmaterial go here, y las psicosis oligofrénicas, que aparecen por la acción de una noxa material identificable y prescindible.

En Tribunales se deben considerar los retardos mentales u oligofrenias, cualquiera sea el nivel moderado, grave o profundocomo psicosis que se traen al momento de nacer o se instalan antes del desarrollo intelectual en particular y mental en general. Los sujetos que han sufrido la detención de ese desarrollo antes de alcanzar la capacidad de abstracción, no poseen juicio crítico abstracto ni concreto.

Desde la óptica jurídica son alienados o dementes. Las disminuciones leves de la inteligencia no son demencias. Las hemos englobado dentro de la psicopatía frenasténica donde al menos gozan de lo que hemos definido como juicio crítico concreto.

Ediciones La RoccaBuenos Aires,ps. Para la aplicación del inc. Here, mayo 9, LLPatagonia — Compañía Argentina Inserción anal de abuso adolescente gratis Editores, Buenos Aires,p.

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Haag dice que una parte del cuerpo del niño podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento parental, mientras que otra parte de su cuerpo podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento del bebé mismo. El control Inserción anal de abuso adolescente gratis esfínteres implica un pasaje del cuerpo a la palabra.

En la encopresis, en lugar de la palabra, aparece la cosa. Y lo que se niega-dadestruye-expulsa-retiene es un objeto. Y precisamos diferencias en los mecanismos que predominan en cada uno de estos grupos. Resumiendo: El yo hace un borramiento de sí en el encoprético pasivo es el caso de los niños que no distinguen arriba y abajo, adentro y afuera, propio y extraño ; y aparece rígido en su oposición en el encoprético activo ya sea expulsivo o retentivo.

Impensable de lo transmitido sin palabras, como un paquete cerrado, pero también lo impensable del abandono de una madre o de la caída de un padre. Abandono, caída, que retornan. A la vez, hay situaciones que se reiteran, en los tres grupos, con matices diferentes. Abandonos, violencias, secretos, decepciones, humillaciones, duelos no tramitados sufridos por el niño o por las generaciones precedentes inciden en el aquí Inserción anal de abuso adolescente gratis ahora.

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Area del alumno. Inicio Artículos Niños encopréticos: la organización anal y sus perturbaciones.

Porn hashtags Watch Sex Movies Culos sexis. Posteriormente se reitera en los Proyectos de , Proyecto Peco de , Proyecto de , Proyecto de , Proyecto de , leyes de facto Es en el Anteproyecto de reforma del M. Por otra parte se debía tener en cuenta el art. Desde ya es plausible que sea explícito en cuanto a las cavidades receptantes pero poco claro respecto al sujeto activo. En opinión de Salvagno Campos, la perfección del delito no requiere la penetración, es suficiente con la aproximación sexual. Término que se utilizó en el Código Tejedor, Proyecto de y Código de , pero que es criticado, con acierto por Buompadre por su inespecificidad y porque abría un campo muy amplio de discrecionalidad por parte del juzgador. Yacimiento no significa otra cosa que penetración sexual. Así debió ser entendido el concepto en aquellas épocas históricas y así debe ser hoy entendido. Así concluye que la acción típica del delito de violación, en definitiva, yacimiento y acceso carnal tienen un mismo significado, conceptual y jurídico, pues ambos implican la penetración del miembro sexual masculino en cavidad natural de la víctima que, si bien en los precedentes históricos se limitó a la vagina de la mujer, en la actualidad se ha ampliado al ano y a la boca, tanto de un hombre como de una mujer, mientras que la introducción — penetración — de partes del cuerpo humano u objetos se ha limitado sólo a las dos primeras vías —vagina y ano — art. Cuando el acceso carnal consista en una penetración vaginal, anal o bucal parece evidente que el sujeto activo puede serlo el hombre, siendo indiferente que el sujeto pasivo de tal penetración sea hombre o mujer. Pero la cualificación del art. Parece, pues, que la mujer no puede ser sujeto activo de la conducta consistente en una penetración vaginal, anal, bucal , por lo que, en relación con el art. Donde mayores conflictos de interpretación se presentaban, tanto antes de la reforma por la ley La boca, como los senos o cualquier otra parte del cuerpo humano que no sea la vagina o el ano, resulta incapaz de generar un coito, aunque sea anormal. Su uso violento o fraudulento no puede por consiguiente, implicar un coito violento o abusivamente logrado. Su utilización sexual violenta o abusiva sólo significa un abuso deshonesto del cuerpo ajeno antiguo art. Laje Anaya — Gavier ya venían sosteniendo con anterioridad a la reforma que la introducción del órgano sexual masculino por vía bucal no constituye acceso carnal en el sentido del art. Analiza que el Código Penal Español, tanto en su art. Algo similar ocurre con el Derecho Penal italiano. Luego de analizar los diversos proyectos, concluye en que la ley De modo que habría que haberse realizado una enumeración taxativa []. También hace un racconto de los proyectos y critica la deficiencia legislativa en nuestro país por la celeridad con que se tratan, de modo que resultan incomprensibles y terminan por no reflejar ni siquiera la voluntad de los legisladores. Clemente explica que la ley Expone como apoyatura el Código Penal español y el italiano []. No obstante, entienden que el tema se encuadraría en el sometimiento gravemente ultrajante. En segundo lugar, no existe la posibilidad de embarazo por vía anal y bucal. Para colmo, la imposición sobre el sujeto activo podría habilitar la interpretación de que una mujer puede ser sujeto activo de una fellatio in ore , con lo cual los logros obtenidos por un lado por grupos que defienden los derechos de las mujeres, paradójicamente verían aplicadas la punibilidad hacía ellas. La equiparación valorativa de significado entre una fellatio y una cópula no puede servir de criterio para sostener que la primera es un supuesto de la segunda. En la posición amplia y con la anterior redacción se ubican varios autores. Manigot al referirse a la cuestión, habla de la penetración por vía normal y anormal, de modo que dé lugar al coito o su equivalente anormal de él []. Pagano h — Rodriguez Grondonde se refieren a la penetración del órgano genital viril en el cuerpo por medios normales o anormales, parcial o totalmente, no siendo necesario el coito para configurarlo ni tampoco que el pene penetre totalmente en la vagina []. No obstante ello, Laje Anaya enrola a este autor dentro de la tesitura contraria apelando al hecho de que no considera como delito a los actos de molicie, o torpes desahogos, mientras no importen una unión sexual, aunque la penetración fuere anormal []. Esta es la razón por la que, sumado al recuerdo permanente de que lo que se analiza es el acceso carnal violento — como delito —, se descarta la coparticipación sensual de la víctima y nos conduce directamente a rechazar la postura de la doctrina que aspira a eliminar a la boca como orificio apropiado para la comisión del delito, por carecer de condiciones erógenas []. Ure, se basa en la interpretación de un fallo de la Corte de Casación italiana y en el voto del Dr. La misma es usada por el accedente como sustituto de la vagina y para su propia satisfacción erótica, sin que le importe la reacción sexual del accedido debido a que en el delito de violación, acceso carnal violento, es indiferente la coparticipación sexual de la víctima, por lo que debe rechazarse la postura que elimina la boca como orificio apropiado para la comisión del delito []. Con posterioridad a la reforma introducida por la ley Acota, que ya no cabe tomar en cuenta razones científicas que no serían rigurosamente exactas y que tantas veces y por tantos repetidas han sido desvirtuadas por descubrimientos de especialistas en sexología. Estrella — Godoy Lemos con posterioridad a la reforma aclaraban que les parecía claro e indiscutible que uno de los principales motivos que propulsaron aquélla fue la de dar por concluido el insalvable debate doctrinario y jurisprudencial respecto al encuadre legal de la fellatio in ore pero lamentablemente la redacción que utilizó el legislador en la formulación del tipo previsto por el apartado tercero del art. No obstante, entienden que una correcta interpretación normativa debe llevar a la conclusión de que la fellatio resulta típica al derogado art. Es decir, alude a la disyunción inclusiva de todas las formas de acceso carnal. Debe, pues, desentrañarse que ha hecho el legislador argentino al decir tal cosa. Los debates parlamentarios que precedieron al dictado de la ley, ya citados, dan sobrada cuenta de la intención de los legisladores de que la fellatio in ore se equipare a la penetración vaginal o anal. Igualmente claro resulta que la norma ha receptado, al menos, algo de esa voluntad. Su norma ha reflejado su pensamiento. Este, no puede ya discutirse, radicó en la pretensión de reformar la ley para equiparar la fellatio in ore con la violación. Es en tal sentido, que puede afirmarse sin temor al error que ella dice lo que el legislador ha pretendido decir. O que, al menos, ella no excluye a la inequívoca voluntad que motorizó la reforma, en relación con la aludida equiparación. Desde luego debe descartarse la inclusión de cavidades en la cual resulta imposible el coito como lo sería la oreja o el ombligo, por carecer de aptitud. Finalmente, que ésta le presente a la víctima mayores medios de defensa que el ataque anal o vaginal — lo cual es discutible — no es óbice para la existencia del delito y se podría llegar al absurdo de que sólo podrían ser víctimas de él aquellos que carecen de dentadura. Se ha dicho que el texto legal constituye en sí un punto de referencia, pero no un criterio sólido y definitivo, de allí que se puede advertir una distinción entre el denominado tipo de texto y tipo de interpretación. Para una mayor claridad se puede decir que el tipo de texto tiene su apoyatura en la comprensión de la ley cercana al sentido original de las palabras y el texto de interpretación es una comprensión de la ley exigida en función de la aplicación del derecho. Por idénticas razones quedan también fuera del tipo penal que estamos heridas, analizando la penetración en orificios o cavidades artificiales, por ej. Ello así, habida cuenta de que, si por acceso carnal hemos de entender, o debe traducirse, como equivalente a cópula, coito, acoplamiento sexual, yacimiento, etc. La equiparación que se realiza en el artículo es, simplemente, a los fines de la pena, por lo que dejamos sentada nuestra posición contraria a dicha equiparación, no sólo por las razones antedichas —en el sentido de una equivalencia valorativa entre la fellatio y el acceso carnal- sino, fundamentalmente, porque se trata de una conducta que, aunque pueda ser reprochada severamente desde el campo de la moral social, no tiene el desvalor de acción ni de resultado del acceso carnal por vía vaginal y anal. Concluye en que en definitiva la equiparación de la fellatio con el concepto de acceso carnal no implica que ello constituya violación en un sentido cultural o social sino solamente visto desde la óptica normativa, desde el punto de vista formal y a los fines de la pena. Se adopta el mismo texto del art. Lo que implica una variedad de objetos inespecíficos que van desde consoladores, palos, botellas, hortalizas, etc. Como se va ver ut-retro el sujeto pasivo es indiferenciado al igual que el sujeto activo. En mi concepto esto puede catalogarse como un objeto que con fines sexuales se introduce en el ano o en la vagina de la víctima. Esto también lo afirma Buompadre al señalar una prótesis no es cuerpo humano, sino una pieza, una herramienta artificial, que se integra al cuerpo de una persona humana para reemplazar a un órgano que falta en ésa persona. Pero, no es un órgano humano. Hasta aquí estoy de acuerdo. Las partes del cuerpo son todas aquellas partes del cuerpo humano, superiores o inferiores, internas o externas, distintas del pene, que pueden ser utilizadas por el agente activo para la consumación del delito sexual — dedos, lengua, manos, etc. Con la anterior redacción del art. No obstante ello, había un sector de la doctrina que entendía que era posible la violación inversa. Luego de la reforma realizada por la ley Se plantearon algunas cuestiones interesantes respecto, por ejemplo, a la violación entre cónyuges — ahora contrayentes y convivientes — , circunstancia ésta que derivaron en algunas discusiones en el marco de la doctrina y jurisprudencia local. A partir de la sustitución del Código Civil por el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación se han derogado algunas normas respecto a esta materia como así también ha cobrado un nuevo enfoque la relación entre contrayentes — recordar la vigencia del matrimonio igualitario ley Esto desde luego ha repercutido en la visión penal, no obstante que ya sobre el particular había consenso al respecto. Pero esta tendencia presentaba algunos matices de opinión que se reducían a los siguientes:. Pero ésta pasa a ser ilegítima cuando en aquélla hay actos contra natura. Esto quiere decir, no sólo que la autorización a realizar algunos hechos inscribibles en el sustrato típico de las agresiones sexuales besos, abrazos, caricias íntimas, etc. Todo lo dicho anteriormente se hace extensivo a las uniones Convivenciales, registradas o no — arts. En contra Soler []. En cambio, sí en el prostíbulo instalado con arreglo a una reglamentación oficial, el cliente que habiendo cumplido la prestación que exige el servicio, lo logra violenta o abusivamente. La violación queda excluida en este caso, porque la mujer carece de derecho a negarse al acceso, pero el cliente incurre en un ejercicio arbitrario del propio derecho, no punible como delito en el país []. En realidad ello encuadraría en la coacción art. Lo real y concreto es que teniendo en cuenta que se ha consagrado a la libertad sexual como el bien jurídico protegido en este tipo de delitos, todas estas disquisiciones que se consideraron ut-supra en realidad han dejado de tener vigencia pues nada tiene que ver la condición moral de la víctima sino su autodeterminación para el ejercicio de la vida sexual. Se ha considerado el transexualismo como un síndrome en el que existe una pulsión psicológica, aparentemente primaria — o en cualquier caso revelada en tiempos remotos —, de pertenecer al sexo opuesto al genético, fenotípico registrado civilmente; pulsión que se acompaña de un comportamiento psicosexual opuesto a aquél previsto por el sexo anatómico y que se asocia al deseo obsesivo de liberarse de los atributos genitales poseídos y adquirir aquéllos del sexo opuesto []. Se trata de un disturbio en el plano de lo psicológico que afecta la identidad sexual, es decir, la consciencia de pertenecer a uno u otro sexo [] aunque algunos autores sostienen la posibilidad de que la transexualidad tenga una causa biológica [] no obstante sobre el particular no hay nada que se ha podido corroborar al respecto. Este escenario se presenta en nuestro país con la sanción de la ley Finalmente, en cuanto a las características sexuales secundarias muchas de ellas no pueden ser sustituidas ni con cirugía ni con hormonas: tal es el caso del cartílago cricoide que sólo poseen los hombres, la acumulación de tejido adiposo en los muslos femeninos, la estructura ósea de las caderas, de los maxilares, la forma de los pies y de las manos. Concurrentemente se suministran hormonas tanto en hombre o mujer para estimular la aparición de características sexuales secundarias del sexo elegido. Si bien todo lo antes dicho podría haber sido considerado una cuestión de gabinete, ello en la actualidad forma parte de una realidad insoslayable. Es evidente, de acuerdo a lo relacionado anteriormente, que en estos casos del transexualismo lo que se ofrece — en el caso del transexual mujer — es un orificio o conducto. No obstante, resulta innegable, y pese a esa desviación de naturaleza psicológica, ello no es óbice para que se pierda el derecho de decidir libremente la forma, oportunidad y sujeto con el cual se va a relacionar y consecuentemente de resistir una decisión contraria en tal sentido. Se podría argüir, en contraposición a los dicho ut-supra , que las prótesis, sean mamarias, peneanas, etc. La figura del abuso sexual con acceso carnal admite el dolo como el fundamento subjetivo de culpabilidad. Este tipo de dolo se compadece con la voluntad consciente de acceder carnalmente al sujeto pasivo y como contrapartida el conocimiento de la voluntad contraria de éste. La duda sobre conocimiento de la situación en que se encuentra la víctima de la cual abusa el autor, o de la voluntad contraria, es compatible con el dolo eventual []. En contra Donna quien sólo admite el dolo directo []. Soler admite el dolo eventual respecto a la duda de la edad de la víctima []. En igual sentido Buompadre []. La duda sobre la calidad o condición de la víctima equivale a ese conocimiento, pero no es suficiente para él la existencia de un deber de saber []. Por mi parte considero que se trata de un delito doloso de dolo directo pues el agente tiene conocimiento de la ilegalidad del acto o ausencia del consentimiento por parte de la víctima mayor de trece años — menor de esta edad se presume jure et de iure la ausencia del mismo —. Por tratarse de un delito de resultado, el mismo admite la tentativa []. En definitiva, se debe tener por tipificado el abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa a la conducta del sujeto activo que no obra con el objeto de satisfacer lascivamente su necesidad sexual, sino que proyecta un expreso propósito de acceder carnalmente al sujeto pasivo y el hecho que no se concrete el inter criminis en toda su extensión debido a una circunstancia ajena, no excluye el tipo penal []. El desistimiento voluntario supone la impunidad en lo atinente a la tentativa, pero deja vigente la pena aplicable por otros delitos que se hubieran consumado en el tramo de los procedimientos encaminados al logro del acceso carnal []. Algunos han aceptado que dicho desistimiento deja vigente el abuso sexual —antiguo abuso deshonesto —. La misma opinión tiene Tenca al sostener que en el desistimiento lo que queda impune es la tentativa de abuso sexual con acceso carnal, pero no los abusos sexuales cometidos a lo largo del inter criminis , que sólo estaban interferidos por efecto de la punibilidad de la tentativa, pero que resurgen al desaparecer ésta como consecuencia del desistimiento voluntario. En igual sentido Donna [] y Buompadre []. Los actos de tentativa verdadera se caracterizan aquí por un fin específico. En mi concepto no quedan dudas que el hecho del desistimiento no significa un bill de indemnidad para el autor respecto a los actos cometidos en el decurso del proceso del delito incompleto y que constituyan por ende actos típicos del abuso sexual, figura subsidiaria []. La razón fundamental reposa en la afirmación de que el derecho sólo premia con la impunidad acciones valiosas, no simplemente decisiones voluntarias desprovistas de valor. Todo premio implica un mérito. Todo mérito merece un premio. En lo atinente con las lesiones que se producen en virtud de la violencia ejercida para lograr la penetración y la originada por el mismo, se puede decir con respecto a las primeras que en principio quedan absorbidas por la figura en tanto y en cuanto no supongan un plus o revistan cierta autonomía, en este caso algunos sostienen que habría un concurso real o material art. Otros entienden que las lesiones leves resultantes de la fuerza quedan absorbidas por la figura en cuestión, salvo que constituyan un grave daño en la salud. Así las lesiones graves, gravísimas o la muerte que resultan del accionar delictivo se enmarcan en las agravantes del art. En cuanto a las segundas — las originadas por la penetración — en la medida que no se encuadren en un grave daño a la salud física y mental de la víctima, son absorbidas por la figura. Algo parecido sucede con referencia a los atentados a la libertad, pues si el mismo consiste en reducir o someter a la víctima para la penetración, sin duda existe una absorción por parte del art. De modo tal que los actos de desahogo sexual quedarían comprendidos dentro del art. De allí que en la dimensión que el abuso sexual con acceso carnal no albergue actos obscenos tendientes a pervertir a la víctima el hecho se encasillaría en el art. Unos piensan que el abuso sexual con acceso carnal concurre idealmente art. En tanto que una tercera tesis ve que la cuestión se entraza en el concurso real pues se tratan de delitos diversos. Por su parte Villada sostiene que con la nueva redacción ya no puede negarse que el abuso sexual con penetración, concursa en la generalidad de los casos con el delito de corrupción []. Las agravantes a los tipos penales que se han tratado anteriormente, y los que recepta el art. Ha quedado tal como estaba la agravante contenida en el art. Aquí se pueden incluir tanto el grave daño en la salud art. No obstante que la doctrina y jurisprudencia había llegado a un acuerdo en el sentido que el daño abarcaba también a la salud mental de la víctima, el agregado no parece sobreabundante, pues sobre el particular había algunas disquisiciones. Pone como ejemplo el abuso sexual de una menor que puede provocar en su adolescencia graves trastornos sexuales en su relación con el sexo opuesto []. El nuevo texto no sanea dicha controversia. Como en todo aspecto discutible, existen las opiniones que se alinean en un sentido amplio de interpretación, como las que lo restringen. En las primeras, es decir, los que entienden que la alusión al grave daño no quiere decir técnicamente lesiones graves o gravísimas, sino que comprende una expresión de naturaleza genérica determinable por el Juez, se alinean varios autores []. Cita a Moras Mon al referir que el juez carece de autoridad para apreciar otros daños graves que no sean los previstos por la ley en los arts. Por mi parte entiendo que al hablarse de grave daño, tal como lo sostienen los autores mencionados en la posición amplia, la alusión no contiene los términos estrictamente técnicos concebidos en las normas de los arts. Es sabido que las conclusiones periciales no son vinculantes para el juez, pero la ejecución de las mismas constituyen un medio relevante para orientar con cierta precisión el pronunciamiento de aquél []. Desde el punto de vista subjetivo, también ha habido opiniones encontradas, pues por un lado se ha sostenido que la agravante en cuestión resulta una figura preterintencional, pues se hace referencia a que del hecho de la violación resulte el grave daño — o la muerte — a la víctima y es necesario que esa consecuencia no forme parte de los designios del autor. Bastaría simplemente que entre la acción del agente y el evento ulterior exista relación de producción meramente culposa. En efecto, si el grave daño no típico con arreglo a los arts. Y, así, unos y otros llegarían a la situación incongruente de que la intención del violador de causar el daño grave lo sometería a menos pena que su falta de intención, pues el art. Otros entienden que las lesiones leves resultantes del acceso o de las violencias utilizadas para lograrlo, quedan absorbidas por la violación, si no se enmarcan en un grave daño a la salud de la víctima []. Se excluyen de la agravante los daños que ésta se causa a si misma a raíz de la situación en que ha sido colocada, p. Pero sí quedan comprendidas en la agravante los daños que se ha causado la víctima por el propio esfuerzo para impedir la penetración, p. En realidad, lo que debe quedar suficientemente establecido y teniendo en cuenta la letra de la ley, es que el grave daño en cuestión, debe ser el resultado del delito. Esto quiere decir que debe haberse producido por el acceso carnal mismo, el sometimiento gravemente ultrajante o el simple abuso sexual, o por la violencia que despliega el sujeto activo para consumar cualquiera de las anteriores acciones, o la fuerza desplegada por el sujeto pasivo para evitar aquéllas, en el inter criminis. Asimismo, con referencia a la libertad condicional, la ley En cambio, en los delitos de peligro concreto sí se requiere un resultado para que se configure el injusto. Asimismo, entiende que es irrelevante que la víctima también conozca que el autor sufre de tal enfermedad. Para Gavier no se requiere que el peligro haya sido real y efectivo []. En igual sentido Arocena []. No requiere resultado para Edwards []. Deduce que de esta forma se ve nítidamente que el legislador ha equiparado en pena un delito de resultado con uno de peligro []. Para este autor [] y tanto para Pandolfi [] como para Arocena [] , en principio, había un concurso aparente de leyes con el art. Sin embargo, tampoco corresponde hablar de concurso de delitos, en los casos que postulan estos autores porque la figura del art. El delito contemplado en el art. Haciendo un racconto, para un sector de la doctrina era suficiente que en la consumación del hecho actuaran dos personas. La razón de la agravante radica en que el hecho es facilitado por el autor, al par que las posibilidades de resistencia o defensa de la víctima se reducen. Por otra parte queda claro que esta situación es completamente distinta al caso previsto en el art. El fundamento de esta calificante, tal como lo propugnaba la doctrina y la jurisprudencia, anterior a la reforma, se finca específicamente en la menor alternativa o posibilidad de defensa del sujeto pasivo ante la pluralidad de los activos, lo que denota sin duda alguna, una mayor exposición lesiva para la persona, tal cual se registra en las otras figuras delictivas calificadas por esta circunstancia []. Hace notar Donna, con cita de Oderigo, que el fundamento de la agravante reside en el estado de indefensión de la víctima, puesto que no es lo mismo defenderse de un agresor que de varios. Asimismo, no ha menester que todos los partícipes tengan acceso carnal, sino que basta que otros concurran a la ejecución material del evento, no solamente a su auxilio o preparación, y tampoco es necesario que todos sean penalmente responsables, ya que la incapacidad de alguno no hace variar el hecho []. Recuerda Tenca que al ser las acciones descriptas en el art. En tal sentido lo entienden De Luca — López Casariego []. No basta que uno de los dos preste un auxilio al otro para cometer el hecho — p. Incluso puede darse el caso de que uno de los sujetos activos pueda ser una mujer, pues aquélla puede participar ejerciendo violencia, intimidación mientras el otro interviniente realiza la acción disvaliosa. El Código Penal español trata este supuesto en el art. De acuerdo de la teoría de la coautoría la actuación conjunta no tiene por qué ir necesariamente vinculada a la ejecución del contacto sexual, ya que el empleo de la violencia o intimidación constituye también una parte de la acción típica de la agresión sexual []. El fundamento de la agravante naturalmente se desprende del hecho de un plus contenido en la intimidación y que aminora los mecanismos de defensa, por ende al peligro corrido por la víctima del ataque sexual, se le adiciona la integridad corporal que también entra en crisis []. Los arts. Este es el concepto predominante, ya que la agravante requiere que el abuso sea cometido con armas, no siendo suficiente su mera portación entre la ropa ni su utilización para ejercer fuerza en las cosas. Asimismo, es menester que su empleo sea en la oportunidad y con la finalidad de un despliegue de violencia física en el abuso en cualquiera de sus secuencias. Parma al desarrollar esta agravante — y con anterioridad a la reforma que se introdujo en el art. En la especie, entendemos que es indiferente la cualidad o condición que tenga el arma — en tanto lo sea —, pues aquí se usa para vencer la voluntad de la víctima y accederla carnalmente o someterla sexualmente. Esto queremos expresar: ve y sabe que es un arma en su totalidad y quién la porta sabe perfectamente lo mismo. Cabe adunar que con la inclusión del art. El Código Penal español también contempla esta agravante en el art. Hecho cometido por personal de las fuerzas policiales o de seguridad en ocasión de sus funciones. Esta calificante también constituye una novedad introducida por la ley La inclusión de los miembros de las fuerzas de seguridad ha sido una calificante que se ha introducido en diversos tipos penales y con diversos alcances, tanto como sujetos activos o como sujetos pasivos. En efecto, en el Art. En el mismo artículo, pero en el inc. En el anterior inciso el personal adquiere la calidad de sujeto pasivo, en tanto que en el segundo, la de sujeto activo. Asimismo, tanto en los arts. Y finalmente en los arts. Hecho cometido contra menor de dieciocho años, aprovechando la situación de convivencia preexistente. Esta configura una nueva causal agravatoria en los abusos sexuales y puede entenderse que se trataría de una cierta superposición con la agravante contenida en el inciso c , en el caso en que la persona conviviente se trata de la encargada de la guarda o tiene un cierto grado de parentesco. Así se menciona también la situación en que se encuentra el concubino. Los requisitos de esta modalidad son: los de un menor de dieciocho años, varón o mujer; una situación de convivencia con el sujeto pasivo que sea preexistente al hecho y el aprovechamiento de tal situación por parte del autor. Requiere asimismo un prevalecimiento o utilización de las ventajas que la situación le brinda al sujeto activo []. Donna, en cambio, entiende que esta agravante requiere dos condiciones: que sea contra un menor de dieciocho años y que se aproveche de la situación de convivencia preexistente. De esta manera quedarían comprendidas en esta hipótesis aquellas personas que, si bien mantienen una convivencia estable con el grupo familiar, no cumplen funciones de guarda o cuidado de la víctima — por ejemplo los hijastros, los parientes que viven bajo el mismo techo, el personal doméstico, etc. Remarca Reinaldi que la situación de convivencia que exige la ley se da cuando el autor y la víctima viven bajo un mismo techo sin darse ninguna de las relaciones contempladas en el inc. Con esta agravante quedarían incluidos casos en los que, por ejemplo, el conviviente de la madre viola a la hija de ésta menor de dieciocho años. De acuerdo a la reforma introducida por la ley Este texto sustituye al antiguo contemplado en el mismo art. Aunque la diferencia bien podría estar, no en buscar a la mujer honesta, sino a aquélla que carece de experiencia o contaminación sexual. El sujeto pasivo que puede ser ahora tanto un hombre o mujer, menor de 16 años debiendo ser catalogado sexualmente inmaduro. Es obvio que cuando la ley se refiere a los menores en el art. Al respecto no satisfacen las opiniones dadas por Cafferata Nores miembro informante referidas a la situación de mayor vulnerabilidad, sin abundar en mayores explicaciones. El stuprador estuprador es el sujeto de la acción que da lugar al estupro stuprum-i. Se comete adulterio en mujer casada, y se comete estupro en viuda, en doncella o en joven. Digesto, 48, 5, 34, 1: 48, 5, 6, 1 —. Las costumbres sexuales romanas repugnaron todo trato extramatrimonial y no admitieron — bajo pena de stuprum — relación sexual alguna que no fuese con quienes, como las esclavas, las mujeres de mala reputación y las manumitidas, al tiempo que no interesaba a la organización selectiva de la familia y constituían un desahogo para las exigencias o incontinencias masculinas. Pero con la progresiva liberalización de las costumbres y de las leyes en materia de relaciones sexuales voluntarias, el stuprum fue perdiendo su significación originaria y su complementaria relación con el adulterio []. Así el delito de incesto fue incluido y definido por la Novísima Recopilación y tipificado como estupro agravado en los Códigos de y En los códigos posteriores penaron el incesto como delito autónomo, entendido como el comercio carnal con la hermana o el descendiente aunque sea mayor de veintitrés años art. Por otra parte al indicar la seducción, la asignaba como una condición de la imputabilidad política del estupro y diferenciaba entre la presunta o la verdadera. La seducción verdadera tiene, en el sentido jurídico, por indispensable sustrato, el engaño []. En los precedentes nacionales hasta el Proyecto de la característica de estupro es el empleo de la seducción para lograr el acceso carnal con mujer virgen. El Código Tejedor en su art. El artículo siguiente art. El Código de art. Se repite la fórmula del Código Tejedor en el de art. Es recién que a partir del Proyecto de se sustituye la seducción real o verdadera por la presunta en razón de las condiciones del sujeto pasivo y así se establece en el art. Posteriormente, los Proyectos Coll — Gómez de art. En el Proyecto Soler de se exige en el estupro, también el acceso carnal con mujer honesta mayor de doce y menor de quince años, pero se le adiciona el aprovechamiento de la inexperiencia de la menor, o la seducción verdadera de ésta por captación de su confianza art. En efecto, esta disposición tuvo su razón de ser en virtud de las corrientes inmigratorias que se produjeron a finales del siglo XIX y principios del XX donde era habitual entre aquéllos que ingresaban al país en diferentes barcos, que se realizara un casamiento por poder. Sin embargo, por ejemplo algunos autores entienden que el bien protegido no ha variado sustancialmente a partir de la reforma. Aquí existe similitud con el delito de estupro que contemplaba la anterior redacción del C. En el debate de Senadores se insistió, no obstante, en reubicar el tipo como estupro. Antes de la reforma el hecho de que la víctima tuviera menos de doce años y de que el autor se aprovechara de la circunstancia de estar privada la víctima de razón o de sentido no pudiera resistir a la enfermedad o por cualquier otra causa o doblegar su voluntad mediante el empleo de fuerza o intimidación, encuadraba la conducta en el delito de violación. En el nuevo delito la escala penal es la misma que se determinaba en el estupro. Anteriormente, en el estupro el acceso carnal se discutía si era por vía vaginal y también por vía anal. El acceso es por cualquier vía e incluso puede darse un sometimiento gravemente ultrajante. También existen diferencias en cuanto al sujeto pasivo, pues en el delito de estupro sólo podía ser una mujer, mayor de doce y menor de quince, en tanto que ahora la víctima puede ser menor de uno u otro sexo, mayor de trece y que no haya cumplido los dieciséis. En tanto que en el nuevo delito el sujeto pasivo debe ser inmaduro sexualmente, lo cual no debe confundirse con inexperiencia sino con madurez relativa []. Esta opinión tiene su sustento con anterioridad a la reforma introducida en el parr. Coincide con Creus que lo que se trata de resguardar es la normalidad temporal del trato sexual fundamentada en la temprana edad y la inexperiencia de la víctima []. Tenca realiza una serie de críticas en atención a que si bien la reforma eliminó la honestidad como bien jurídico protegido y puso en ese lugar la integridad de la persona y pese a que el espíritu de ella es la libertad y no pretende imponer conducta moral alguna, dice el autor señalado, que el nuevo artículo hace todo lo contrario producto de las contradicciones internas que acompañan en gran parte a la nueva ley. Así enfatiza que el legislador amplió el marco punitivo pues no sólo castiga el acceso carnal consentido sino también el abuso sexual gravemente ultrajante. Otro punto urticante es el tema de la edad, pues en realidad de modificarse ésta debía haber sido disminuida, no aumentada. Para De Luca — López Casariego el bien jurídico protegido sigue siendo la integridad sexual y el cambio fundamental consiste en la eliminación de toda referencia a la honestidad, en especial, del sujeto pasivo y el cambio de paradigma por la violación de los derechos sexuales basados en el libre consentimiento mediante situaciones de poder o sometimiento []. Breglia Arias — Gauna se inclinan definidamente porque el bien jurídico ofendido es la reserva sexual []. Circunstancia ésta que no veo que pueda alterarse, aunque si se le puede adicionar la protección de la normalidad temporal del trato sexual que es aprovechado en base a la inexperiencia de la víctima []. Con lo expuesto hasta aquí, se ve que resulta complejo individualizar un bien jurídico protegido; si se habla de la libertad, puesto que la víctima ha sido privada de su decisión por no comprender el acto, también se podría hablar de un abuso a la honestidad, ya que la víctima no comprende la propuesta del actor, que la induce por su seducción, por no tener desarrollada sus facultades psicológicas debido a su temprana edad. Estas dos acciones son remitidas como sustento en la medida que el hecho sea cometido en perjuicio de una persona mayor de trece años y menor de dieciséis. Sobre las particularidades de estos aconteceres ya se hizo abundante comentario anteriormente, a lo cual se hace una remisión para evitar repeticiones. La disposición normativa introducida en el art. Deja afuera las relaciones sexuales entre menores, el amor entre adolescentes, que derivan en relaciones sexuales. En la legislación actual esto quedaría capturado dentro del estupro. De manera que se podría precisar que esa incontaminación sexual no quiere decir un desconocimiento sobre la materia que podría adquirirse por medios educativos, sino por un modo de conducta exterior que condiga con ese estado de incontaminación. De hecho el primero de esos conceptos no supone ignorancia en materia sexual, igual tratamiento se le dio a la cuestión. La falta de madurez sexual podría estar referida a la carencia de competencia para desempeñar el rol específico que atañe a una persona en su libre, voluntario y consciente trato sexual. Así lo entiende Arocena []. Asimismo refiere, que al hacerse una mención al aprovechamiento de la inmadurez sexual se reactualiza el complicado, anquilosado y casi victoriano concepto de seducción real []. Entonces, debido a la vaguedad y ambigüedad del término la referencia a la honestidad fue duramente criticada por la doctrina. No tiene solución. Un menor de 16 años ya iniciado en la sexualidad, por carecer de inmadurez sexual, no tiene protección de la ley. Así las cosas, advierte que la ley nueva ha consagrado un irritante privilegio para aquellos menores que poseen experiencia sexual frente a aquéllos que no la tienen, de modo que el trato es discriminatorio. De esta forma consideran que individuo inmaduro sexualmente es un individuo sexualmente inexperto, o sea, una persona que no ha tenido experiencia en materia sexual, por tal razón la ley considera insuficiente el consentimiento prestado por aquélla para tornar ilícita toda relación carnal violenta o abusiva. Por otra parte agrega, que tal inmadurez no se presume y debe probarse de acuerdo a la sana crítica []. Como se aprecia, en la figura actual no se establece un mínimo de edad para ser sujeto pasivo del delito — circunstancia que si se tenía en cuenta en la antigua redacción mayor de doce y menor de quince años —, sin embargo, la remisión al art. El problema de la edad es uno de los tantos puntos controversiales de la reforma, pues los legisladores no han expuesto motivadamente las razones por las cuales se eleva la edad. Lleva razón Tenca cuando dice que de modificarse la edad, debiera haber sido disminuida y no aumentada, para el caso de que fuera necesario conservar este delito []. Una cuestión un tanto controversial se plantea con respecto al error en la edad de la víctima, circunstancia ésta que ya se avizoraba con atinencia a la antigua denominación en los delitos contra la honestidad y sigue teniendo vigencia pues la reforma no aventa dicho conflicto. Es así que de acuerdo a los antecedentes que hacen mención tanto Buompadre [] , Clemente [] la jurisprudencia se inclinaba por tres soluciones en torno a la cuestión:. Asimismo, en similar línea de criterio se encontraba la postura de Zaffaroni, en un fallo de primera instancia, quien entendía que el hecho encuadraba en una violación impropia, empero se debía aplicar la pena prevista para el delito de estupro, porque el error del sujeto activo estaba referido a una falsa suposición de un atenuante que determina un reproche []. Ambas decisiones judiciales merecieron la crítica de Sancinetti. Pero, en rigor, no advierte que para penar por la violación objetivamente acaecida se vale del dolo de otra figura estupro que en su propio voto ha considerado independiente de la que contiene el art. Y, como es obvio, esto no sucede. Chiappini al comentar dicho fallo se inclinaba por esta postura aduciendo que se estaba en presencia de una laguna normológica, de una insuficiencia jurídica, una grieta en la pantonomía penal que en la especie no comporta un mínimum — cuantitativa y cualitativamente hablando — de ética. Por lo tanto, al no existir la forma imprudente de los delitos en cuestión, el hecho quedaría impune. Sancinetti también expresa sus reparos en cuanto a los fundamentos dados por esta tesis, al señalar que el error burdo de ésta no consiste tanto en el razonamiento mismo, sino en su punto de partida: el creer que se trata de tipos penales formalmente independientes. De modo que el error sobre la circunstancia del hecho inherente al tipo de la violación es accidental y los actos cumplidos encuadran en otro tipo de la ley penal. Participan de esta hipótesis Creus — Buompadre quienes interpretan que la duda sobre la calidad — edad — o condición de la víctima, equivalen a conocimiento, aunque no es suficiente la existencia de un deber de saber. Para algunos, el error puede referirse a la acción material misma p. Asimismo, el error puede referirse a la prestación del consentimiento p. Si la víctima era deshonesta, pero tomada por honesta, había una tentativa inidónea de estupro simple, y si era sabida deshonesta, el hecho era impune por falta de dolo []. En virtud del nuevo texto del art. Sin embargo, quedaría un remanente de tipicidad con relación al tipo del art. Sentada la premisa de que el error de tipo es un fenómeno que determina la ausencia de dolo cuando, habiendo una tipicidad objetiva, falta o es falso el conocimiento de los elementos requeridos por el tipo objetivo. De ello se observa que no existiendo un querer en la realización del tipo objetivo no hay dolo, consiguientemente la conducta es atípica, debe considerarse que si bien hay una tipicidad objetiva no hay una tipicidad subjetiva por ausencia de dolo, entendido éste como el querer la realización del tipo objetivo y cuando no se sabe que se esté realizando ese tipo no puede existir un querer y no hay dolo, allí hay error de tipo. Cabe acotar que se sabe que el error es el conocimiento falso acerca de algo y la ignorancia es la falta de conocimiento de algo, pero desde el punto de vista del Derecho Penal los dos tienen el mismo efecto. En efecto, el sujeto activo que cree tener acceso carnal con mujer mayor de trece años y menor de dieciséis, y lo tiene con una niña menor de esa edad establecida por el art. En consecuencia, no se excluye la punibilidad de la tentativa por ser inidónea; es decir, porque no pueda alcanzarse la consumación por la acción realizada por el autor. Ya hemos dado nuestra opinión sobre la tentativa inidónea, en el sentido de que es aquélla que bajo ninguna circunstancia puede conducir a la consumación del delito, sobre la base de que los elementos típicos representados por el autor en su dolo no se encuentran presentes, ya sea que el objeto sea inidóneo o lo sea el medio, o en definitiva el propio sujeto. Con estos elementos podemos afirmar que la tentativa inidónea es punible, ya que el Código Penal ha seguido un principio subjetivo al sostener la idea del castigo de la tentativa inidónea delito imposible, en la terminología legal del art. Pues, si bien el error en la edad de la víctima en el abuso sexual con acceso carnal puede dar lugar a alguna de las alternativas expuestas, en mi caso me inclino por la figura del estupro art. Así deslicé esta opinión [] la cual no fue desechada por Clemente []. Por otra parte, esta es la posición adoptada por la mayoría de los autores []. Por tal razón puede emerger de una relación parental, de tutoría o curatela, del encargo de la educación o de la guarda o por una relación de índole religiosa, laboral, funcional o de otra naturaleza y de tales circunstancias no debe abusarse coactiva o intimidatoriamente. Es decir, que estarían consignadas dos veces las mismas conductas. En contra, Tenca para quién no existe dicho concepto en el Código Penal y que la palabra preeminencia no cumple otra finalidad que la de restringir el tipo penal limitando la seducción real o verdadera []. Amor y odio van juntos en la organización anal, marcada por la ambivalencia. El objeto de amor es atacado, despreciado y es siempre un otro-sí mismo. Al nombrar el mundo, el niño va delimitando un afuera diferente de sí y un universo en el que los objetos perdidos se recuperan simbólicamente al nombrarlos. La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto, posibilidad que parece estar ausente en los niños encopréticos. Las heces son un primer producto, una primera creación, un producto marcado por la ambivalencia en tanto son a la vez el regalo esperado por la madre y la suciedad a ser deshechada. Lo valioso, lo propio al ser expulsado se vuelve regalo-deshecho, doble de sí, otro a ser mirado, festejado… y aniquilado. Y esto en una relación marcada por los opuestos amo-esclavo, dominar-ser dominado. Schaeffer y Goldstein 1 plantean que la analidad es una encrucijada de unión y confrontación de los contrarios, de los opuestos, la sede de la ambigüedad y la ambivalencia; es tanto una zona de diferenciación y negociación como el lugar de las confusiones e inversiones vía posible hacia las perversiones. Y agregan que el trabajo de simbolización consistiría en pasar de una lógica de pensamiento binaria, que funciona en pares de opuestos, a una lógica ternaria que va hacia la ligazón, desligazón y religazón de representaciones antagónicas, parecidas y opuestas. La posibilidad de regular la expulsión, de retener al objeto implica tolerar la excitación y que esta devenga placentera. En El niño y su cuerpo, M. Podemos hablar entonces de fallas en la constitución de los procesos mentales durante la etapa anal cuando no se puede erotizar la retención. Podemos observar en la clínica que muchos niños son ubicados por sus padres como productos-heces, valorados en tanto dominables, en el límite entre lo propio y lo extraño y denigrados en tanto se ha perdido todo poder sobre ellos. La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto. La ampolla rectal asegura, mediante una estasis temporaria, la retención de las heces, con expulsión posterior por dilatación del esfínter. Y el control del esfínter anal, en particular, marca las condiciones de la apertura o el cierre a la admisión del objeto, de lo propio-extraño, de su conservación y expulsión. El control de esfínteres requiere como condición la adquisición del lenguaje verbal y de la marcha, pero también supone la posibilidad de esperar, de realizar transacciones y de evacuar en el lugar designado culturalmente. Es decir, implica la tolerancia de urgencias internas y la incorporación de normas culturales. También presupone dominar al objeto pero tolerar renunciar a él, dominarse en tanto dominio del propio cuerpo y aceptar ser dominado por reglas impuestas por otro. La encopresis puede ser primaria o secundaria. Es un trastorno en la estructuración psíquica. La norma del control no se instauró como norma interna, hay una falla en la represión del erotismo anal y en la constitución del superyó en sus esbozos como sistema de normas. La diferencia es, entonces, entre un aprendizaje que no se adquirió nunca y un proceso de pérdida o de regresión. En relación a los primeros, a aquellos en los que predomina una expulsión indiscriminada, observamos que constituyen con esa expulsión un afuera confuso, que se les puede tornar persecutorio cuando comienzan a diferenciar adentro y afuera. La tensión no sólo no es procesada, sino ni siquiera sentida. Lo que se repite es el intento de desembarazarse de ella. La angustia como señal de alarma fracasa y el niño queda expuesto a una invasión de estímulos de los que trata de vaciarse utilizando el cuerpo. El que maneja el cuerpo es otro y ellos son una especie de cuerpo sin cabeza en el que es otro el que determina sus avatares. A la vez, nos encontramos a menudo con situaciones de abandono a las que el niño ha quedado expuesto. Sus padres se casan, siendo ambos adolescentes, como consecuencia del embarazo de F. Cuando éste tiene dos años, se separan y el niño pasa a vivir con los abuelos paternos. Suele estar sucio, como en un estado de indigencia. Los padres casi no tienen contacto con él. Ambos han armado nuevas parejas y tienen otros hijos. La abuela, que es la que se ocupa de él, cae en estados de depresión importantes. Él queda en Buenos Aires con su padre, con el que tiene una mala relación. En ambos casos son niños que no pueden realizar el duelo. Quedan repitiendo compulsivamente un estado en el que el objeto se va sin que se pueda hacer nada para retenerlo. Así como la madre, un pedazo de él mismo se le escapa cotidianamente a A. Son casos en los que no hay control alguno de las propias heces. La hemorragia narcisista se despliega como diarrea permanente. En el punto mismo en el que debería constituirse el objeto en la expulsión, se mantiene una indiferenciación absoluta. En ambos casos, las madres fueron hijas adoptadas que desconocían la adopción fue un familiar el que informó de este hecho y al abandonar al hijo repetían compulsivamente un abandono sufrido. El secreto de la adopción, vivida como vergonzante, tornaba a ésta indecible para los abuelos, innombrable para la madre e impensable para el niño 3. Un impensable que reaparecía en la acción de defecar, siguiendo la ecuación heces-bebés. En algunos niños, la encopresis aparece secundariamente a situaciones de abandono y de pérdidas, que actualizan pérdidas anteriores. La pulsión de dominio fracasa tanto en la vuelta sobre sí, el dominarse, como en el intento de dominar al objeto, que se pierde. A veces, esto va acompañado de una cierta inestabilidad motriz, como efecto de la no-constitución o de la pérdida de la representación motriz de sí mismo. El objeto no es simbolizado, representado con la tristeza consecuente por su pérdida, sino que ésta se concretiza. La defensa predominante en estos niños parece ser la desestimación. Desestimación de sus propias sensaciones, de sus urgencias y también de los límites de su cuerpo. Predomina lo confusional, en relación a sí mismo y al mundo. Se trata generalmente de madres abandónicas muchas veces, de madres que han sufrido abandonos no explícitos , que no han podido transmitir una norma cultural y que los dejan, por consiguiente, a merced de sus propios deseos incestuosos. Lo que hace es un permanente pasaje al acto. No puede instaurar la categoría de tiempo y de demora, de espera, sino que funciona por urgencias, en excesos permanentes. El aumento de la tensión no registrada, desestimada como sensación, lleva a la evacuación inmediata. Predomina el abandonar-abandonarse. Si el niño tiende a decir con el cuerpo, con gestos y acciones, en la encopresis el niño, en lugar de jugar, guarda o expulsa con el cuerpo lo que no puede ser simbolizado. De la secuencia heces-niño-pene se queda en el primer momento, sin hacer sustituciones. No hay ausencia. La pérdida es desmentida. Y por ende no hay nada a simbolizar, a representar. Lo que va a predominar es la hostilidad, la agresión manifestada con el cuerpo. Cuando es posterior a situaciones de pérdida a veces, mudanzas, cambios en la situación familiar , el duelo se transforma en ataque al mundo. Todo objeto es aniquilado en el juego aniquilar-aniquilarse. En estos niños, el desafío furioso es el afecto predominante en la expulsión. Pero, después, el niño queda expuesto a una situación de humillación y vergüenza. La relación sadomasoquista predomina. Amor-odio al que el medio suele responder de un modo violento, hostil. Hay un desafío a aquello que supone una imposición arbitraria de una madrepadre poderoso y exigente. Así, la prohibición del incesto y todas las normas derivadas de ella pueden ser desestimadas o desmentidas. Erotismo que se confunde con la destructividad anal primaria expulsiva. Dijimos que en los niños en los que predomina una posición pasiva en la expulsión, nos encontramos generalmente con cierta labilidad motriz. A veces, se expresa en una actividad autocalmante. Es derivado por el pediatra. No controló nunca. No se hace encima en la escuela, sólo en la casa y con la madre, varias veces al día. Dice que no le gusta hacer la tarea. Le gusta jugar con fuego. La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto. La ampolla rectal asegura, mediante una estasis temporaria, la retención de las heces, con expulsión posterior por dilatación del esfínter. Y el control del esfínter anal, en particular, marca las condiciones de la apertura o el cierre a la admisión del objeto, de lo propio-extraño, de su conservación y expulsión. El control de esfínteres requiere como condición la adquisición del lenguaje verbal y de la marcha, pero también supone la posibilidad de esperar, de realizar transacciones y de evacuar en el lugar designado culturalmente. Es decir, implica la tolerancia de urgencias internas y la incorporación de normas culturales. También presupone dominar al objeto pero tolerar renunciar a él, dominarse en tanto dominio del propio cuerpo y aceptar ser dominado por reglas impuestas por otro. La encopresis puede ser primaria o secundaria. Es un trastorno en la estructuración psíquica. La norma del control no se instauró como norma interna, hay una falla en la represión del erotismo anal y en la constitución del superyó en sus esbozos como sistema de normas. La diferencia es, entonces, entre un aprendizaje que no se adquirió nunca y un proceso de pérdida o de regresión. En relación a los primeros, a aquellos en los que predomina una expulsión indiscriminada, observamos que constituyen con esa expulsión un afuera confuso, que se les puede tornar persecutorio cuando comienzan a diferenciar adentro y afuera. La tensión no sólo no es procesada, sino ni siquiera sentida. Lo que se repite es el intento de desembarazarse de ella. La angustia como señal de alarma fracasa y el niño queda expuesto a una invasión de estímulos de los que trata de vaciarse utilizando el cuerpo. El que maneja el cuerpo es otro y ellos son una especie de cuerpo sin cabeza en el que es otro el que determina sus avatares. A la vez, nos encontramos a menudo con situaciones de abandono a las que el niño ha quedado expuesto. Sus padres se casan, siendo ambos adolescentes, como consecuencia del embarazo de F. Cuando éste tiene dos años, se separan y el niño pasa a vivir con los abuelos paternos. Suele estar sucio, como en un estado de indigencia. Los padres casi no tienen contacto con él. Ambos han armado nuevas parejas y tienen otros hijos. La abuela, que es la que se ocupa de él, cae en estados de depresión importantes. Él queda en Buenos Aires con su padre, con el que tiene una mala relación. En ambos casos son niños que no pueden realizar el duelo. Quedan repitiendo compulsivamente un estado en el que el objeto se va sin que se pueda hacer nada para retenerlo. Así como la madre, un pedazo de él mismo se le escapa cotidianamente a A. Son casos en los que no hay control alguno de las propias heces. La hemorragia narcisista se despliega como diarrea permanente. En el punto mismo en el que debería constituirse el objeto en la expulsión, se mantiene una indiferenciación absoluta. En ambos casos, las madres fueron hijas adoptadas que desconocían la adopción fue un familiar el que informó de este hecho y al abandonar al hijo repetían compulsivamente un abandono sufrido. El secreto de la adopción, vivida como vergonzante, tornaba a ésta indecible para los abuelos, innombrable para la madre e impensable para el niño 3. Un impensable que reaparecía en la acción de defecar, siguiendo la ecuación heces-bebés. En algunos niños, la encopresis aparece secundariamente a situaciones de abandono y de pérdidas, que actualizan pérdidas anteriores. La pulsión de dominio fracasa tanto en la vuelta sobre sí, el dominarse, como en el intento de dominar al objeto, que se pierde. A veces, esto va acompañado de una cierta inestabilidad motriz, como efecto de la no-constitución o de la pérdida de la representación motriz de sí mismo. El objeto no es simbolizado, representado con la tristeza consecuente por su pérdida, sino que ésta se concretiza. La defensa predominante en estos niños parece ser la desestimación. Desestimación de sus propias sensaciones, de sus urgencias y también de los límites de su cuerpo. Predomina lo confusional, en relación a sí mismo y al mundo. Se trata generalmente de madres abandónicas muchas veces, de madres que han sufrido abandonos no explícitos , que no han podido transmitir una norma cultural y que los dejan, por consiguiente, a merced de sus propios deseos incestuosos..

Niños encopréticos: la organización anal here sus perturbaciones PDF: janin-ninos-encopreticos.

La organización anal Desde Freud en adelante los psicoanalistas han teorizado sobre la fase anal. Tipos de encopresis La encopresis puede ser primaria o secundaria. Viñetas clínicas: F. Es un Inserción anal de abuso adolescente gratis por un objeto narcisista.

Y es un duelo patológico. Dolor por: Anhelar un objeto que no aparece. Desinvestir un objeto. La estructuración del cuerpo parece armarse en torno al ano.

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Es frecuente encontrar en estos niños historias de violencias. Generalmente, son niños hiperactivos, oposicionistas, que desafían toda norma. Viñetas clínicas: a E. Viñetas clínicas: a L. Algunas conclusiones En el terreno de la analidad, el niño es dueño, amo absoluto, a menos que lo sea su madre. Schaeffer et C.

Revue Française de Psychanalisis. Kreisler, Inserción anal de abuso adolescente gratis. Fain Inserción anal de abuso adolescente gratis M. Soulé : El niño y su cuerpo. Amorrortu Edit. La organización anal aparece en la teoría psicoanalítica como una encrucijada importante, como un punto crucial en la organización psíquica, en tanto liga pulsiones, narcisismo y defensas, constitución del yo e interiorización de normas. En este acto, y al lado de la sensación dolorosa, debe de aparecer una sensación de voluptuosidad.

Naturalmente el niño no da importancia a ensuciar su cuna o sus vestidos, y sólo tiene cuidado de que al defecar no se le escape la sensación de placer accesoria. Autoerotismo y amor objetal tienen su punto de encuentro en la fase anal. Al excitar la mucosa intestinal erógena, la masa Inserción anal de abuso adolescente gratis desempeña el papel de un órgano activo, conduciéndose como el pene con respecto a la mucosa vaginal, y constituye como un antecedente del mismo en la época de la cloaca.

El amor narcisista al propio pene no carece, pues, de una aportación del erotismo anal. En la defecación se plantea al niño una primera decisión entre la disposición narcisista y el amor a un objeto. Es decir, Freud subraya que el niño considera sus heces como una parte de su cuerpo del que él se va a separar. Los conceptos de D. Anna Freud sostiene el concepto del líneas de gratis porno adolescentes porning reloj y plantea una progresión desde el estado de dependencia a la autonomía afectiva en la adquisición del control de esfínteres.

Meltzer analiza la constelación característica de la seudomadurez ligada al erotismo anal.

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En su teorización la analidad es una defensa frente a la relación con el pecho y, luego, frente a la relación con la madre.

En Lo Puberal, P. Gutton cita a B. Este compromiso entre ataquedesprecio y reparación depende de una integración fallida de la imagen materna, que permanece escindida y viene a trabar la represión. Símbolo actuado, él niega al símbolo. Es llamativa la relación entre los desarrollos click the following article Gutton en relación a la pubertad y la pérdida del marco parental, al que se intenta reemplazar maníacamente, como no siendo necesario, y lo que podemos plantearnos en relación Inserción anal de abuso adolescente gratis la organización anal.

El niño funda un doble de sí, por proyección de un sí-mismo, un afuera que se constituye como tal y se delimita en el acto de evacuar. Acto que implica la demarcación de un territorio. Territorio de lo propio-ajeno o de lo propio que se vuelve ajeno.

Los dos aspectos salientes de la organización anal son: el sadismo procedente de la pulsión de dominio y el erotismo de la mucosa de la ampolla rectal. La pulsión de dominio es una pulsión objetal que tiende a la anulación del objeto.

Es destructividad al servicio del goce narcisista. Al volver sobre sí pasa a ser autodominio, por sometimiento al deseo del otro. El sadismo anal presupone tanto la fecalización del objeto, la expulsión violenta, el bombardeo, como la tortura, el sometimiento del otro.

Es el terreno de la exclusión, el maltrato y la humillación. Amor y odio van juntos en la organización anal, marcada por la ambivalencia. El objeto de amor es atacado, despreciado y es siempre un otro-sí mismo. Al nombrar el mundo, el niño va delimitando un afuera diferente de sí y un universo en el que los objetos perdidos se recuperan simbólicamente al nombrarlos.

La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto, posibilidad que parece estar ausente en los niños encopréticos. Las heces son un primer producto, una primera creación, un producto marcado por la ambivalencia en tanto son a la vez el regalo esperado por la madre y la suciedad a ser deshechada.

Lo valioso, lo propio al Inserción anal de abuso adolescente gratis expulsado se vuelve regalo-deshecho, doble de sí, otro a ser mirado, festejado… y aniquilado. Y esto en una relación marcada por los opuestos amo-esclavo, dominar-ser dominado.

Schaeffer y Goldstein 1 plantean que la analidad es una encrucijada de unión y confrontación de los contrarios, de los opuestos, la sede de la ambigüedad y la ambivalencia; es tanto una zona de diferenciación y negociación como el lugar de las confusiones e inversiones vía posible hacia las perversiones. Y agregan que el trabajo de simbolización consistiría en pasar de una lógica de pensamiento binaria, que funciona en pares de opuestos, a una lógica ternaria que va hacia la ligazón, desligazón y religazón de representaciones antagónicas, parecidas y opuestas.

La posibilidad de regular la expulsión, de retener al objeto implica tolerar la excitación y que esta devenga placentera. En El niño y su cuerpo, M.

Podemos hablar entonces de fallas en la constitución de los procesos mentales durante la etapa anal cuando no se puede erotizar la retención.

Podemos observar en la clínica que muchos niños son ubicados por sus padres como productos-heces, valorados en tanto dominables, en el límite entre lo propio y lo extraño y denigrados en tanto se ha perdido todo poder sobre ellos. Cuando la víctima padeciere alienación mental o se encontrare, por cualquier causa, en estado de inconsciencia; o si, por inferioridad psíquica o física, no pudiere resistir.

La ley de facto Finalmente, la ley Texto por otra parte que no es novedoso pues ya figuraban en Inserción anal de abuso adolescente gratis Código Penal español art. Con ello se deduce que no ha menester la defloración y se descartan los actos de acercamiento o tocamiento sexuales que no importen una penetración física del órgano genital masculino, San Luis en solos españoles Scorts como los actos de molicie, los torpes desahogos o el coito interfémora [] [].

Pero ante la posibilidad de reacciones eróticas similares, ya sea por dotación glandular o sensibilidades de zonas erógenas se admite también la vía rectal femenina o masculina.

Este criterio impone una visión concreta y aproximada del órgano apropiado para el coito propiamente dicho; b la otra concepción es la jurídica, que es donde los límites del acceso carnal se amplían en forma considerable admitiendo toda actividad directa de la libido, natural o no en la que exista una intervención de los genitales del actor, que pueda representar el coito, o click to see more forma degenerada o equivalente de éste [].

Así se arriba a que no hay controversia en la doctrina y en la jurisprudencia respecto a que el acceso carnal puede ser por vía normal vaginal o abnorme lo que incluye el coito rectal o anal, homo o heterosexual y eventualmente el bucal tal como se ha consignado actualmente por medio de la ley Sin reflejar un pronunciamiento en favor de un criterio u otro, por ejemplo Soler define Inserción anal de abuso adolescente gratis acceso carnal como la penetración del órgano sexual en el cuerpo de la víctima, siendo indistinto que la misma se haga por vía normal o anormal.

Se produce, pues, cuando el órgano genital entra en el cuerpo, ya sea por vía normal o anormal. Villegas-Ugarriza-García, por la frase que ahora emplea. Creus — Buompadre en forma contundente sostienen que como el acceso carnal abusivo tiene como sujetos pasivos posibles tanto la mujer como el hombre, hay que concluir que la penetración es típica tanto cuando se realiza por vía vaginal como cuando se la realiza por vía anal [].

Este es un panorama un tanto sintético de lo que la doctrina entendía por el Inserción anal de abuso adolescente gratis carnal, término, también usado por la legislación española, pero que ha traído ciertos cuestionamientos en cuanto a su verdadera concepción y la ley Posteriormente se reitera en los Proyectos deProyecto Peco deProyecto deProyecto deProyecto deleyes de facto Es en el Anteproyecto de reforma del M.

Por otra parte se debía tener en cuenta please click for source art. Desde ya es plausible que sea explícito en cuanto a las cavidades receptantes pero poco claro respecto al sujeto activo.

En opinión de Salvagno Campos, la perfección del delito no requiere la penetración, es suficiente con la aproximación sexual.

Término que se utilizó en el Código Tejedor, Proyecto de y Código depero que es criticado, con acierto por Buompadre por su inespecificidad y porque abría un campo muy amplio de discrecionalidad por parte del juzgador. Yacimiento no significa otra cosa que penetración sexual.

Así debió ser entendido el concepto en aquellas épocas históricas y así debe ser hoy entendido. Así concluye que la acción típica del delito de violación, en definitiva, yacimiento y acceso carnal tienen un mismo significado, conceptual y jurídico, pues ambos implican la penetración del miembro sexual masculino en cavidad natural de la víctima que, si bien en los precedentes históricos se limitó a la vagina de la mujer, en la actualidad se ha ampliado al ano y a la boca, tanto de un hombre como de una mujer, mientras que la Inserción anal de abuso adolescente gratis — penetración — Inserción anal de abuso adolescente gratis partes del cuerpo humano u objetos se ha limitado sólo a las dos primeras vías —vagina y ano — art.

Cuando el acceso carnal consista en una penetración vaginal, anal o bucal parece evidente que el sujeto activo puede serlo el hombre, siendo indiferente que el sujeto pasivo de tal penetración sea hombre o mujer. Pero la cualificación del art. Parece, pues, que la mujer no puede ser sujeto activo de la conducta consistente en una penetración vaginal, anal, bucalpor lo que, en relación con el art. Donde mayores conflictos de interpretación se presentaban, tanto antes de la reforma por la ley La boca, como los senos o cualquier otra parte del cuerpo humano que no sea la vagina o el ano, resulta incapaz de generar un coito, aunque sea anormal.

Su uso violento o fraudulento no puede por consiguiente, implicar un coito violento o abusivamente logrado. Su utilización sexual violenta o abusiva sólo significa un abuso deshonesto del cuerpo ajeno antiguo art. Laje Anaya — Gavier ya venían sosteniendo con anterioridad a la reforma que la introducción del órgano sexual masculino por vía bucal no constituye acceso carnal en el sentido del art.

Analiza que el Código Penal Español, tanto en su art. Algo similar ocurre con el Derecho Penal italiano. Luego de analizar los diversos proyectos, concluye en que la ley De modo que habría que haberse realizado una Inserción anal de abuso adolescente gratis taxativa []. También hace un racconto de los proyectos y critica la deficiencia legislativa en nuestro país por la celeridad con que se tratan, de modo que resultan incomprensibles y terminan por no reflejar ni siquiera la voluntad de los legisladores.

Clemente explica que la ley Expone como apoyatura el Código Penal español y el italiano []. No obstante, entienden que el tema se encuadraría en el sometimiento gravemente ultrajante. En segundo lugar, no existe la posibilidad de embarazo por vía anal y bucal. Para colmo, la imposición sobre el sujeto activo podría habilitar la interpretación de que una mujer puede ser sujeto activo de una fellatio in orecon lo cual los logros obtenidos por un lado por grupos que defienden los derechos de las mujeres, paradójicamente verían aplicadas la punibilidad hacía ellas.

La equiparación valorativa de significado entre una fellatio y una cópula no puede servir de criterio para sostener que la article source es un supuesto de la segunda.

Inserción anal de abuso adolescente gratis la posición amplia y con la anterior redacción se ubican varios autores. Manigot al referirse a la cuestión, habla de la penetración por vía normal y anormal, de modo que dé lugar al coito o su equivalente anormal de él []. Pagano h — Rodriguez Grondonde se refieren a la penetración del órgano genital viril en el cuerpo por medios normales o Inserción anal de abuso adolescente gratis, parcial o totalmente, no siendo necesario el coito para configurarlo ni tampoco que el pene penetre totalmente en la vagina [].

No obstante ello, Laje Anaya enrola a este autor dentro de la tesitura contraria apelando al link de que no considera como delito a los actos de molicie, o torpes desahogos, mientras no importen una unión Inserción anal de abuso adolescente gratis, aunque Inserción anal de abuso adolescente gratis penetración fuere anormal [].

Esta es la razón por la que, sumado al recuerdo permanente de que lo que se analiza es el acceso carnal violento — como delito —, se descarta la coparticipación sensual de la víctima y nos conduce directamente a rechazar la postura de la doctrina que aspira a eliminar a la boca como orificio apropiado para la comisión del delito, por carecer de condiciones erógenas [].

Ure, se basa en la interpretación de un Inserción anal de abuso adolescente gratis de la Corte de Casación italiana y en el voto del Dr. La misma es usada por el accedente como sustituto de la vagina y para su propia satisfacción erótica, sin que le importe la reacción sexual del accedido debido a que en el delito de violación, acceso carnal violento, es indiferente la coparticipación sexual de la víctima, por lo que debe rechazarse Inserción anal de abuso adolescente gratis postura que elimina la boca como orificio apropiado para la comisión del delito [].

Con posterioridad a la Inserción anal de abuso adolescente gratis introducida por la ley Acota, que ya no cabe tomar en Inserción anal de abuso adolescente gratis razones científicas que no serían rigurosamente exactas y que tantas veces y por tantos repetidas han sido desvirtuadas por descubrimientos de especialistas en sexología. Estrella — Godoy Lemos con posterioridad a la reforma aclaraban que les parecía claro e indiscutible que uno de los principales motivos que propulsaron aquélla fue la de dar por concluido el insalvable debate doctrinario y jurisprudencial respecto al encuadre legal de la fellatio in ore pero lamentablemente la redacción que utilizó el legislador en la formulación del tipo previsto por el apartado tercero del art.

No obstante, entienden que una correcta interpretación normativa debe llevar a la conclusión de que la fellatio this web page típica al derogado art.

Es decir, alude a la disyunción inclusiva de todas las formas de acceso carnal. Debe, pues, desentrañarse que ha hecho el legislador argentino al decir tal cosa. Los debates parlamentarios que precedieron al dictado de la ley, ya citados, dan sobrada cuenta de la intención de los legisladores de que la fellatio in ore se equipare a la penetración vaginal o anal.

Igualmente claro resulta que la norma ha receptado, al menos, algo de esa voluntad. Su norma ha reflejado su pensamiento. Este, no puede ya discutirse, radicó en la pretensión de reformar la ley para equiparar la fellatio in ore con la violación. Es en tal sentido, que puede afirmarse sin temor al error que ella dice lo que el legislador ha pretendido decir. O que, al menos, ella no excluye a la inequívoca voluntad que motorizó la reforma, en relación con la aludida equiparación.

Desde luego debe descartarse la inclusión de cavidades en la cual resulta imposible el coito como lo sería la oreja o el ombligo, por carecer de aptitud. Finalmente, Inserción anal de abuso adolescente gratis ésta le presente a la víctima mayores medios de defensa que el ataque anal o vaginal — lo cual es discutible — no es óbice para la existencia del delito y se podría llegar al absurdo de que sólo podrían ser víctimas de él aquellos que carecen de dentadura.

Se Inserción anal de abuso adolescente gratis dicho que el texto legal constituye en sí un punto de referencia, pero no un criterio sólido y definitivo, de allí que se puede advertir una distinción entre el denominado tipo de texto y tipo de interpretación. Para una mayor claridad se puede decir que el tipo de texto tiene su apoyatura en la comprensión de la ley cercana al sentido original de las palabras y el texto Inserción anal de abuso adolescente gratis interpretación es una comprensión de la ley exigida en función de la aplicación del derecho.

Por idénticas razones quedan también fuera del tipo penal que estamos heridas, analizando la penetración en orificios o cavidades artificiales, por ej. Ello así, habida cuenta de que, si por acceso carnal hemos de entender, o debe traducirse, como equivalente a cópula, coito, acoplamiento sexual, yacimiento, etc. La equiparación Inserción anal de abuso adolescente gratis se realiza en el artículo es, simplemente, a los fines de la pena, por lo que dejamos sentada nuestra posición contraria a dicha equiparación, no sólo por las razones antedichas —en el sentido de una equivalencia valorativa entre la fellatio y el acceso carnal- sino, fundamentalmente, porque se trata de una conducta que, aunque pueda ser reprochada severamente desde el campo de la moral social, no tiene el desvalor de acción ni de resultado del acceso carnal por vía vaginal y anal.

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Concluye en que here definitiva la equiparación de la fellatio con el concepto de acceso carnal no implica que ello constituya violación en un sentido cultural o social sino solamente visto desde la óptica normativa, desde el punto de vista formal y a los fines de la pena.

Se adopta el mismo texto del art. Lo que implica una variedad de objetos inespecíficos que van desde Inserción anal de abuso adolescente gratis, palos, botellas, hortalizas, etc. Como se va ver ut-retro el sujeto pasivo es indiferenciado al igual que el sujeto activo. En mi concepto esto puede catalogarse como un objeto que con fines sexuales se introduce en el ano o en la vagina de la víctima.

Esto también lo afirma Buompadre al señalar una prótesis no es cuerpo humano, sino una pieza, una herramienta artificial, que se integra al cuerpo de una persona see more para reemplazar a un órgano que falta en ésa persona. Pero, Inserción anal de abuso adolescente gratis es un órgano humano. Hasta aquí estoy de acuerdo. Las partes del cuerpo son todas aquellas partes del cuerpo humano, superiores o inferiores, internas o externas, distintas del pene, que pueden ser utilizadas por el agente activo para la consumación del delito sexual — dedos, lengua, manos, etc.

Con la anterior redacción del art.

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No obstante ello, había un sector de la doctrina que entendía que era posible la violación inversa. Luego de la reforma realizada por la ley Se plantearon algunas cuestiones interesantes respecto, por ejemplo, a la violación entre cónyuges — ahora contrayentes y convivientes —circunstancia ésta que derivaron en algunas discusiones en el marco de la click here y jurisprudencia local.

A partir de la sustitución del Código Civil por el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación se han derogado algunas normas respecto a esta materia como así también ha cobrado Inserción anal de abuso adolescente gratis nuevo enfoque la relación entre contrayentes Inserción anal de abuso adolescente gratis recordar la vigencia del matrimonio igualitario ley Esto desde luego ha repercutido en la visión penal, no obstante que ya sobre el particular había consenso al respecto.

Pero esta tendencia presentaba algunos matices de opinión que se reducían a los siguientes:. Pero ésta pasa a ser ilegítima cuando en aquélla hay actos contra natura. Esto quiere decir, no sólo que la autorización a realizar algunos hechos inscribibles en el sustrato típico de las agresiones sexuales besos, abrazos, caricias íntimas, etc. Todo lo dicho anteriormente se hace extensivo a las uniones Convivenciales, registradas o no — arts.

En contra Soler []. En cambio, sí en el prostíbulo instalado con arreglo a una reglamentación oficial, el cliente que habiendo cumplido la prestación que exige el servicio, lo logra violenta o abusivamente.

La violación queda excluida en este caso, porque la mujer carece Inserción anal de abuso adolescente gratis derecho a negarse al acceso, pero el cliente incurre en un ejercicio arbitrario del propio derecho, no punible como delito en el país []. En realidad ello encuadraría en la coacción art. Lo real y concreto es que teniendo en cuenta que se ha consagrado a la libertad sexual como el bien jurídico protegido en este tipo de delitos, todas estas disquisiciones que se consideraron ut-supra en realidad han dejado de tener vigencia pues nada tiene que ver la condición moral de la víctima sino su autodeterminación para el ejercicio de la vida sexual.

Se ha considerado el transexualismo como un síndrome en el que existe una pulsión psicológica, aparentemente primaria — o en cualquier caso revelada en tiempos remotos —, de pertenecer al sexo opuesto al genético, fenotípico registrado civilmente; pulsión que se acompaña de un comportamiento psicosexual opuesto a aquél previsto por el sexo Inserción anal de abuso adolescente gratis y que se asocia al deseo obsesivo de liberarse de los atributos genitales poseídos y adquirir aquéllos del sexo opuesto [].

Se trata de un disturbio en el plano de lo psicológico que afecta la identidad sexual, es decir, la consciencia de pertenecer a uno u otro sexo [] aunque algunos autores sostienen la posibilidad de que la transexualidad tenga una causa biológica [] no obstante sobre el particular no hay nada que se ha podido corroborar al respecto. Este escenario se presenta en nuestro país con la sanción de la ley Finalmente, en cuanto a las características sexuales secundarias muchas de ellas no pueden ser sustituidas ni con cirugía ni con hormonas: tal es el caso del cartílago cricoide que sólo poseen los hombres, la acumulación de tejido adiposo en los muslos femeninos, la estructura ósea de las caderas, de los maxilares, la forma de los pies y de las manos.

Concurrentemente se suministran hormonas tanto en hombre o mujer para estimular la aparición de características sexuales secundarias del sexo elegido. Si bien todo lo antes dicho podría haber sido considerado una cuestión de gabinete, ello en la actualidad forma parte de una realidad insoslayable.

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Es evidente, de acuerdo a lo relacionado go here, que en estos casos del transexualismo lo que se ofrece — en el caso del transexual mujer — es un orificio o conducto. No obstante, resulta innegable, y pese a esa desviación de naturaleza psicológica, ello no es óbice para que se pierda el derecho de decidir libremente la forma, oportunidad y sujeto con el cual se va a relacionar y consecuentemente de resistir una decisión contraria en tal sentido.

Se podría argüir, en contraposición a los dicho ut-supraque las prótesis, sean mamarias, peneanas, etc. La figura del abuso sexual con acceso carnal admite el dolo como el fundamento subjetivo de culpabilidad. Este tipo de dolo se compadece con la voluntad consciente de acceder carnalmente al sujeto pasivo y como contrapartida el conocimiento de la voluntad contraria de éste. La duda sobre conocimiento de la situación en que se encuentra la víctima de la cual abusa el autor, o de la voluntad contraria, es compatible con el dolo eventual [].

En contra Donna quien sólo admite el dolo directo []. Soler admite el dolo eventual respecto a la duda de la edad de la víctima []. En igual sentido Buompadre []. La duda sobre la calidad o condición de la víctima equivale a ese conocimiento, pero no es suficiente para él la existencia de Inserción anal de abuso adolescente gratis deber de saber [].

Por mi parte considero que se trata de un delito doloso de dolo directo pues el agente tiene conocimiento de la ilegalidad del acto o ausencia del consentimiento por parte de la víctima mayor de trece años — menor de esta edad se presume jure et de iure la ausencia del mismo —. Por tratarse de un delito de resultado, el mismo admite la tentativa []. En definitiva, se debe tener por tipificado el abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa a la conducta del sujeto activo que no obra con el objeto de satisfacer lascivamente su necesidad sexual, sino que proyecta un expreso propósito de acceder carnalmente al sujeto pasivo y el hecho que no se concrete el inter Inserción anal de abuso adolescente gratis en toda su extensión debido a visit web page circunstancia ajena, no excluye el tipo penal [].

El desistimiento voluntario supone la impunidad en lo atinente Inserción anal de abuso adolescente gratis la tentativa, pero deja vigente la pena aplicable por otros delitos que se hubieran consumado en el tramo de los procedimientos encaminados al logro Inserción anal de abuso adolescente gratis acceso carnal []. Algunos han aceptado que dicho desistimiento deja vigente el abuso sexual —antiguo abuso deshonesto —.

La misma opinión tiene Tenca al sostener que eros entra en aries marzo 2018 el desistimiento lo que queda impune es la tentativa de abuso sexual con acceso carnal, pero no los abusos sexuales cometidos a lo largo del inter criminisque sólo estaban interferidos por efecto de la punibilidad de la tentativa, pero que resurgen al desaparecer ésta como consecuencia del desistimiento voluntario.

En igual sentido Donna [] y Buompadre []. Los actos de tentativa verdadera se caracterizan aquí por un fin específico.

En mi concepto no quedan dudas que el hecho del desistimiento no significa un bill de indemnidad para el autor respecto a los actos cometidos en el decurso del proceso del delito incompleto y que constituyan por ende actos típicos del abuso sexual, figura subsidiaria []. La razón fundamental reposa en la afirmación de que el derecho sólo premia con la impunidad acciones valiosas, no simplemente decisiones voluntarias desprovistas de valor. Todo premio implica un mérito.

Todo mérito merece un premio. En lo atinente con las lesiones que se producen en virtud de la violencia ejercida para lograr la penetración y la originada por el mismo, se puede decir con respecto a las primeras que en principio quedan absorbidas por la figura en tanto y en cuanto no supongan un plus o revistan cierta autonomía, en este caso algunos sostienen que habría un concurso real o material art.

Otros entienden que las lesiones leves resultantes de la fuerza quedan absorbidas por la figura en cuestión, salvo que constituyan un grave daño en la salud. Así las lesiones graves, gravísimas o la muerte que resultan del accionar delictivo se enmarcan en las agravantes del art. En cuanto a las segundas — las originadas por la penetración — en la medida que no se encuadren en un grave daño a la salud física y mental de la víctima, son absorbidas por la figura.

Algo parecido sucede con referencia a los atentados a la libertad, pues si el mismo consiste en reducir o Inserción anal de abuso adolescente gratis a la víctima para la penetración, sin duda existe una absorción por parte del art.

Hot teens Watch Sex Movies Sex Massions. Buompadre también se muestra escéptico porque entiende que si bien pueden ser imaginables formas imperfectas de ejecución, en la praxis puede resultar muy confuso el deslinde entre los actos preparatorios y la tentativa punible, en la que la intención del agente juega un rol preponderante []. Cabe destacar que los argumentos vertidos en favor de la admisión de la tentativa resultan acertados, toda vez que al tratarse de un delito de acción, aquélla es factible, dado que son posibles los actos de comienzo de ejecución de la intención de lesionar la integridad sexual, sin que se llegue a consumar por circunstancias extrañas a la voluntad del autor. No cabe duda que cuando el sujeto activo lleve adelante su accionar con la intención de acceder carnalmente al sujeto pasivo o abusar en forma gravemente ultrajante a éste, ya sea que lo logre o no, los actos de abuso son absorbidos por aquéllos ya sea en forma consumada o en conato, de conformidad a lo establecido por el art. Igualmente, es requerible objetivamente que en los actos abusivos haya un comienzo de ejecución. En cuanto a su relación con los delitos de corrupción y prostitución, éstos asiduamente se consuman mediante actos que en sí constituyen un abuso de la víctima. Pero cuando el delito de promoción o el de facilitación de corrupción de menores se consuma mediante actos configurativos de abusos sexuales, por tratarse de un mismo hecho con pluralidad de encuadramientos, media entre ambos delitos un concurso ideal []. En lo concerniente a las lesiones leves que se produzcan al llevar a cabo el abuso sexual quedan absorbidas por esta figura, pues es una consecuencia normalmente esperable. En tanto que las graves o gravísimas o la muerte concurren en forma real con el abuso []. En el caso de las amenazas que puedan utilizarse por el agente para lograr el abuso sexual también son absorbidas por éste debido a que se trata de un medio típico de un atentado contra la integridad sexual. Al decir de Creus, la amenaza es un delito subsidiario de modo que puede ser absorbido por cualquier otro, en tanto y en cuanto sea un medio típico o una circunstancia agravante []. Desde luego que existen otras posibilidades concursales que de acuerdo a las situaciones que se presentan pueden encuadrarse tanto en concursos ideales como reales. Teniendo en cuenta la conformación progresiva de la tipología observada en el art. Situaciones de ultraje grave que no llegan a la penetración y a la utilización de otros instrumentos que no sean el órgano sexual masculino, deben ser regulados de modo tal que puedan satisfacer las demandas sociales en este tema, sin dejar excesivamente abierto el tipo penal. No obstante, el criterio seguido por la ley se aparta de los fundamentos del proyecto, pues si bien se agrava la pena para dichas hipótesis, la separa del abuso sexual con acceso carnal []. Tener en cuenta que estas atestaciones se esbozaban con anterioridad a la reforma introducida por la ley Empece a esta solapada crítica, Gavier aprecia que la diferenciación ha sido introducida acertadamente por el legislador porque hay hechos de suma gravedad que no podrían estar reprimidos con la misma pena que un tocamiento furtivo de nalgas o senos en un colectivo repleto de pasajeros. El sometimiento equivale a un dominio o humillación, y lo hay cuando el autor y no la víctima es quien toma decisiones sobre su comportamiento sexual, tal como lo contempla Reinaldi []. La conducta diseñada por la norma habla del abuso sexual ultrajante, en primer término por su duración. Clemente pone como ejemplo el victimario que sustrae o retiene a una persona de uno u otro sexo, menor de trece años dentro del domicilio, efectuando actos de abuso sexual reiterados, que no llegan al acceso carnal o a su tentativa, durante un tiempo prolongado []. Parma indica que se trata de una excesiva prolongación temporal de la afección sobre el cuerpo de la víctima, que a su vez afecta la integridad física y la libertad de la víctima, sin llegar a constituir otro delito []. En igual sentido se expresa Arocena []. Gavier al abordar esta modalidad refiere que la ley alude a situaciones en que los actos en sí mismos, son intrínsecamente escandalosos, humillantes, peligrosos y de un alto contenido vejatorio para la víctima []. Tal como en el caso de la duración o prolongación en el tiempo, las circunstancias que rodearon la comisión del ilícito deben ser evaluadas en cada caso concreto por el juzgador. El abuso que por su duración o circunstancias de su realización, dice la norma, tiene que configurar un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima []. En cuanto al primero, no parece ofrecer mayores complicaciones en su significado, ya que el término se identifica con la idea de dominio, pues, indica de forma inequívoca que el autor debe reducir a la víctima mediante violencia bajo su dominio, situación que se extiende a los casos de violencia presunta. De modo que, en su concepto, en una primera aproximación para su concreto significado estaría dado por el uso de violencia por el autor para vencer la resistencia — inicial o sobrevenida — del sujeto pasivo con el propósito de proyectar sus impulsos sexuales. Así, pues, la duración del abuso sexual o la circunstancia de su ejecución son condiciones necesarias, pero no suficientes para dar realidad al sometimiento: es condición esencial que el autor procure mediante estas modalidades de comisión subyugar a la víctima como simple objeto de sus apetencias sexuales. Penal []. Remarca el autor precedente, en otros trabajos, que considera esencial requisito de este tipo grave que el resultado de cualquiera o ambas conductas — por su duración o características de su realización — devenguen el sometimiento gravemente ultrajante para la víctima — casi un estado de cosificación o sometimiento excesivo —, ya que de lo contrario existiría un abuso sexual simple — cualquiera sea la modalidad de su realización o su duración —. Todo ello lleva al sometimiento ultrajante lo cual constituye un elemento normativo del tipo penal en cuestión. Opinión para nada desdeñable. Tazza también entiende que la ley En conclusión, en el abuso sexual gravemente ultrajante, quedan incluidos aquellos actos violentos o intimidatorios o a menores de trece años que impliquen, por su duración o por las circunstancias de su realización, un sometimiento o cosificación de la víctima que afecte física y psíquicamente a ésta — como podría ser, por ej. Todo ello ya no constituye un abuso sexual gravemente ultrajante y pasa a ser abuso sexual con acceso carnal o violación con el consiguiente aumento de la pena. La propuesta deseable hubiera sido eliminar este tipo penal — intermedio — y sustituirlo por un concepto similar a los empleados en los arts. Si el abuso es reiterado o su forma se extiende en el tiempo la consumación del ilícito se da en el momento en que excede el tiempo normal y en tanto y en cuanto se produce el sometimiento sexual gravemente ultrajante. Así en los arts. Las penas fijadas eran similares a las establecidas en el Código Tejedor. La sodomía se castigaba con las mismas penas. En tanto que se imponían agravantes en los supuestos de estupro, art. Cuando la persona ofendida se hallare privada de razón ó de sentido ó por enfermedad ó por cualquier otra causa, no pudiera resistir. Esta fórmula, pasa al Proyecto de art. Cuando la víctima padeciere alienación mental o se encontrare, por cualquier causa, en estado de inconsciencia; o si, por inferioridad psíquica o física, no pudiere resistir. La ley de facto Finalmente, la ley Texto por otra parte que no es novedoso pues ya figuraban en el Código Penal español art. Con ello se deduce que no ha menester la defloración y se descartan los actos de acercamiento o tocamiento sexuales que no importen una penetración física del órgano genital masculino, tales como los actos de molicie, los torpes desahogos o el coito interfémora [] []. Pero ante la posibilidad de reacciones eróticas similares, ya sea por dotación glandular o sensibilidades de zonas erógenas se admite también la vía rectal femenina o masculina. Este criterio impone una visión concreta y aproximada del órgano apropiado para el coito propiamente dicho; b la otra concepción es la jurídica, que es donde los límites del acceso carnal se amplían en forma considerable admitiendo toda actividad directa de la libido, natural o no en la que exista una intervención de los genitales del actor, que pueda representar el coito, o una forma degenerada o equivalente de éste []. Así se arriba a que no hay controversia en la doctrina y en la jurisprudencia respecto a que el acceso carnal puede ser por vía normal vaginal o abnorme lo que incluye el coito rectal o anal, homo o heterosexual y eventualmente el bucal tal como se ha consignado actualmente por medio de la ley Sin reflejar un pronunciamiento en favor de un criterio u otro, por ejemplo Soler define el acceso carnal como la penetración del órgano sexual en el cuerpo de la víctima, siendo indistinto que la misma se haga por vía normal o anormal. Se produce, pues, cuando el órgano genital entra en el cuerpo, ya sea por vía normal o anormal. Villegas-Ugarriza-García, por la frase que ahora emplea. Creus — Buompadre en forma contundente sostienen que como el acceso carnal abusivo tiene como sujetos pasivos posibles tanto la mujer como el hombre, hay que concluir que la penetración es típica tanto cuando se realiza por vía vaginal como cuando se la realiza por vía anal []. Este es un panorama un tanto sintético de lo que la doctrina entendía por el acceso carnal, término, también usado por la legislación española, pero que ha traído ciertos cuestionamientos en cuanto a su verdadera concepción y la ley Posteriormente se reitera en los Proyectos de , Proyecto Peco de , Proyecto de , Proyecto de , Proyecto de , leyes de facto Es en el Anteproyecto de reforma del M. Por otra parte se debía tener en cuenta el art. Desde ya es plausible que sea explícito en cuanto a las cavidades receptantes pero poco claro respecto al sujeto activo. En opinión de Salvagno Campos, la perfección del delito no requiere la penetración, es suficiente con la aproximación sexual. Término que se utilizó en el Código Tejedor, Proyecto de y Código de , pero que es criticado, con acierto por Buompadre por su inespecificidad y porque abría un campo muy amplio de discrecionalidad por parte del juzgador. Yacimiento no significa otra cosa que penetración sexual. Así debió ser entendido el concepto en aquellas épocas históricas y así debe ser hoy entendido. Así concluye que la acción típica del delito de violación, en definitiva, yacimiento y acceso carnal tienen un mismo significado, conceptual y jurídico, pues ambos implican la penetración del miembro sexual masculino en cavidad natural de la víctima que, si bien en los precedentes históricos se limitó a la vagina de la mujer, en la actualidad se ha ampliado al ano y a la boca, tanto de un hombre como de una mujer, mientras que la introducción — penetración — de partes del cuerpo humano u objetos se ha limitado sólo a las dos primeras vías —vagina y ano — art. Cuando el acceso carnal consista en una penetración vaginal, anal o bucal parece evidente que el sujeto activo puede serlo el hombre, siendo indiferente que el sujeto pasivo de tal penetración sea hombre o mujer. Pero la cualificación del art. Parece, pues, que la mujer no puede ser sujeto activo de la conducta consistente en una penetración vaginal, anal, bucal , por lo que, en relación con el art. Donde mayores conflictos de interpretación se presentaban, tanto antes de la reforma por la ley La boca, como los senos o cualquier otra parte del cuerpo humano que no sea la vagina o el ano, resulta incapaz de generar un coito, aunque sea anormal. Su uso violento o fraudulento no puede por consiguiente, implicar un coito violento o abusivamente logrado. Su utilización sexual violenta o abusiva sólo significa un abuso deshonesto del cuerpo ajeno antiguo art. Laje Anaya — Gavier ya venían sosteniendo con anterioridad a la reforma que la introducción del órgano sexual masculino por vía bucal no constituye acceso carnal en el sentido del art. Analiza que el Código Penal Español, tanto en su art. Algo similar ocurre con el Derecho Penal italiano. Luego de analizar los diversos proyectos, concluye en que la ley De modo que habría que haberse realizado una enumeración taxativa []. También hace un racconto de los proyectos y critica la deficiencia legislativa en nuestro país por la celeridad con que se tratan, de modo que resultan incomprensibles y terminan por no reflejar ni siquiera la voluntad de los legisladores. Clemente explica que la ley Expone como apoyatura el Código Penal español y el italiano []. No obstante, entienden que el tema se encuadraría en el sometimiento gravemente ultrajante. En segundo lugar, no existe la posibilidad de embarazo por vía anal y bucal. Para colmo, la imposición sobre el sujeto activo podría habilitar la interpretación de que una mujer puede ser sujeto activo de una fellatio in ore , con lo cual los logros obtenidos por un lado por grupos que defienden los derechos de las mujeres, paradójicamente verían aplicadas la punibilidad hacía ellas. La equiparación valorativa de significado entre una fellatio y una cópula no puede servir de criterio para sostener que la primera es un supuesto de la segunda. En la posición amplia y con la anterior redacción se ubican varios autores. Manigot al referirse a la cuestión, habla de la penetración por vía normal y anormal, de modo que dé lugar al coito o su equivalente anormal de él []. Pagano h — Rodriguez Grondonde se refieren a la penetración del órgano genital viril en el cuerpo por medios normales o anormales, parcial o totalmente, no siendo necesario el coito para configurarlo ni tampoco que el pene penetre totalmente en la vagina []. No obstante ello, Laje Anaya enrola a este autor dentro de la tesitura contraria apelando al hecho de que no considera como delito a los actos de molicie, o torpes desahogos, mientras no importen una unión sexual, aunque la penetración fuere anormal []. Esta es la razón por la que, sumado al recuerdo permanente de que lo que se analiza es el acceso carnal violento — como delito —, se descarta la coparticipación sensual de la víctima y nos conduce directamente a rechazar la postura de la doctrina que aspira a eliminar a la boca como orificio apropiado para la comisión del delito, por carecer de condiciones erógenas []. Ure, se basa en la interpretación de un fallo de la Corte de Casación italiana y en el voto del Dr. La misma es usada por el accedente como sustituto de la vagina y para su propia satisfacción erótica, sin que le importe la reacción sexual del accedido debido a que en el delito de violación, acceso carnal violento, es indiferente la coparticipación sexual de la víctima, por lo que debe rechazarse la postura que elimina la boca como orificio apropiado para la comisión del delito []. Con posterioridad a la reforma introducida por la ley Acota, que ya no cabe tomar en cuenta razones científicas que no serían rigurosamente exactas y que tantas veces y por tantos repetidas han sido desvirtuadas por descubrimientos de especialistas en sexología. Estrella — Godoy Lemos con posterioridad a la reforma aclaraban que les parecía claro e indiscutible que uno de los principales motivos que propulsaron aquélla fue la de dar por concluido el insalvable debate doctrinario y jurisprudencial respecto al encuadre legal de la fellatio in ore pero lamentablemente la redacción que utilizó el legislador en la formulación del tipo previsto por el apartado tercero del art. No obstante, entienden que una correcta interpretación normativa debe llevar a la conclusión de que la fellatio resulta típica al derogado art. Es decir, alude a la disyunción inclusiva de todas las formas de acceso carnal. Debe, pues, desentrañarse que ha hecho el legislador argentino al decir tal cosa. Los debates parlamentarios que precedieron al dictado de la ley, ya citados, dan sobrada cuenta de la intención de los legisladores de que la fellatio in ore se equipare a la penetración vaginal o anal. Igualmente claro resulta que la norma ha receptado, al menos, algo de esa voluntad. Su norma ha reflejado su pensamiento. Este, no puede ya discutirse, radicó en la pretensión de reformar la ley para equiparar la fellatio in ore con la violación. Es en tal sentido, que puede afirmarse sin temor al error que ella dice lo que el legislador ha pretendido decir. O que, al menos, ella no excluye a la inequívoca voluntad que motorizó la reforma, en relación con la aludida equiparación. Desde luego debe descartarse la inclusión de cavidades en la cual resulta imposible el coito como lo sería la oreja o el ombligo, por carecer de aptitud. Finalmente, que ésta le presente a la víctima mayores medios de defensa que el ataque anal o vaginal — lo cual es discutible — no es óbice para la existencia del delito y se podría llegar al absurdo de que sólo podrían ser víctimas de él aquellos que carecen de dentadura. Se ha dicho que el texto legal constituye en sí un punto de referencia, pero no un criterio sólido y definitivo, de allí que se puede advertir una distinción entre el denominado tipo de texto y tipo de interpretación. Para una mayor claridad se puede decir que el tipo de texto tiene su apoyatura en la comprensión de la ley cercana al sentido original de las palabras y el texto de interpretación es una comprensión de la ley exigida en función de la aplicación del derecho. Por idénticas razones quedan también fuera del tipo penal que estamos heridas, analizando la penetración en orificios o cavidades artificiales, por ej. Ello así, habida cuenta de que, si por acceso carnal hemos de entender, o debe traducirse, como equivalente a cópula, coito, acoplamiento sexual, yacimiento, etc. La equiparación que se realiza en el artículo es, simplemente, a los fines de la pena, por lo que dejamos sentada nuestra posición contraria a dicha equiparación, no sólo por las razones antedichas —en el sentido de una equivalencia valorativa entre la fellatio y el acceso carnal- sino, fundamentalmente, porque se trata de una conducta que, aunque pueda ser reprochada severamente desde el campo de la moral social, no tiene el desvalor de acción ni de resultado del acceso carnal por vía vaginal y anal. Concluye en que en definitiva la equiparación de la fellatio con el concepto de acceso carnal no implica que ello constituya violación en un sentido cultural o social sino solamente visto desde la óptica normativa, desde el punto de vista formal y a los fines de la pena. Se adopta el mismo texto del art. Lo que implica una variedad de objetos inespecíficos que van desde consoladores, palos, botellas, hortalizas, etc. Como se va ver ut-retro el sujeto pasivo es indiferenciado al igual que el sujeto activo. En mi concepto esto puede catalogarse como un objeto que con fines sexuales se introduce en el ano o en la vagina de la víctima. Esto también lo afirma Buompadre al señalar una prótesis no es cuerpo humano, sino una pieza, una herramienta artificial, que se integra al cuerpo de una persona humana para reemplazar a un órgano que falta en ésa persona. Pero, no es un órgano humano. Hasta aquí estoy de acuerdo. Las partes del cuerpo son todas aquellas partes del cuerpo humano, superiores o inferiores, internas o externas, distintas del pene, que pueden ser utilizadas por el agente activo para la consumación del delito sexual — dedos, lengua, manos, etc. Con la anterior redacción del art. No obstante ello, había un sector de la doctrina que entendía que era posible la violación inversa. Luego de la reforma realizada por la ley Se plantearon algunas cuestiones interesantes respecto, por ejemplo, a la violación entre cónyuges — ahora contrayentes y convivientes — , circunstancia ésta que derivaron en algunas discusiones en el marco de la doctrina y jurisprudencia local. A partir de la sustitución del Código Civil por el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación se han derogado algunas normas respecto a esta materia como así también ha cobrado un nuevo enfoque la relación entre contrayentes — recordar la vigencia del matrimonio igualitario ley Esto desde luego ha repercutido en la visión penal, no obstante que ya sobre el particular había consenso al respecto. Pero esta tendencia presentaba algunos matices de opinión que se reducían a los siguientes:. Pero ésta pasa a ser ilegítima cuando en aquélla hay actos contra natura. Esto quiere decir, no sólo que la autorización a realizar algunos hechos inscribibles en el sustrato típico de las agresiones sexuales besos, abrazos, caricias íntimas, etc. Todo lo dicho anteriormente se hace extensivo a las uniones Convivenciales, registradas o no — arts. En contra Soler []. En cambio, sí en el prostíbulo instalado con arreglo a una reglamentación oficial, el cliente que habiendo cumplido la prestación que exige el servicio, lo logra violenta o abusivamente. La violación queda excluida en este caso, porque la mujer carece de derecho a negarse al acceso, pero el cliente incurre en un ejercicio arbitrario del propio derecho, no punible como delito en el país []. En realidad ello encuadraría en la coacción art. Lo real y concreto es que teniendo en cuenta que se ha consagrado a la libertad sexual como el bien jurídico protegido en este tipo de delitos, todas estas disquisiciones que se consideraron ut-supra en realidad han dejado de tener vigencia pues nada tiene que ver la condición moral de la víctima sino su autodeterminación para el ejercicio de la vida sexual. Se ha considerado el transexualismo como un síndrome en el que existe una pulsión psicológica, aparentemente primaria — o en cualquier caso revelada en tiempos remotos —, de pertenecer al sexo opuesto al genético, fenotípico registrado civilmente; pulsión que se acompaña de un comportamiento psicosexual opuesto a aquél previsto por el sexo anatómico y que se asocia al deseo obsesivo de liberarse de los atributos genitales poseídos y adquirir aquéllos del sexo opuesto []. Se trata de un disturbio en el plano de lo psicológico que afecta la identidad sexual, es decir, la consciencia de pertenecer a uno u otro sexo [] aunque algunos autores sostienen la posibilidad de que la transexualidad tenga una causa biológica [] no obstante sobre el particular no hay nada que se ha podido corroborar al respecto. Este escenario se presenta en nuestro país con la sanción de la ley Finalmente, en cuanto a las características sexuales secundarias muchas de ellas no pueden ser sustituidas ni con cirugía ni con hormonas: tal es el caso del cartílago cricoide que sólo poseen los hombres, la acumulación de tejido adiposo en los muslos femeninos, la estructura ósea de las caderas, de los maxilares, la forma de los pies y de las manos. Es decir, implica la tolerancia de urgencias internas y la incorporación de normas culturales. También presupone dominar al objeto pero tolerar renunciar a él, dominarse en tanto dominio del propio cuerpo y aceptar ser dominado por reglas impuestas por otro. La encopresis puede ser primaria o secundaria. Es un trastorno en la estructuración psíquica. La norma del control no se instauró como norma interna, hay una falla en la represión del erotismo anal y en la constitución del superyó en sus esbozos como sistema de normas. La diferencia es, entonces, entre un aprendizaje que no se adquirió nunca y un proceso de pérdida o de regresión. En relación a los primeros, a aquellos en los que predomina una expulsión indiscriminada, observamos que constituyen con esa expulsión un afuera confuso, que se les puede tornar persecutorio cuando comienzan a diferenciar adentro y afuera. La tensión no sólo no es procesada, sino ni siquiera sentida. Lo que se repite es el intento de desembarazarse de ella. La angustia como señal de alarma fracasa y el niño queda expuesto a una invasión de estímulos de los que trata de vaciarse utilizando el cuerpo. El que maneja el cuerpo es otro y ellos son una especie de cuerpo sin cabeza en el que es otro el que determina sus avatares. A la vez, nos encontramos a menudo con situaciones de abandono a las que el niño ha quedado expuesto. Sus padres se casan, siendo ambos adolescentes, como consecuencia del embarazo de F. Cuando éste tiene dos años, se separan y el niño pasa a vivir con los abuelos paternos. Suele estar sucio, como en un estado de indigencia. Los padres casi no tienen contacto con él. Ambos han armado nuevas parejas y tienen otros hijos. La abuela, que es la que se ocupa de él, cae en estados de depresión importantes. Él queda en Buenos Aires con su padre, con el que tiene una mala relación. En ambos casos son niños que no pueden realizar el duelo. Quedan repitiendo compulsivamente un estado en el que el objeto se va sin que se pueda hacer nada para retenerlo. Así como la madre, un pedazo de él mismo se le escapa cotidianamente a A. Son casos en los que no hay control alguno de las propias heces. La hemorragia narcisista se despliega como diarrea permanente. En el punto mismo en el que debería constituirse el objeto en la expulsión, se mantiene una indiferenciación absoluta. En ambos casos, las madres fueron hijas adoptadas que desconocían la adopción fue un familiar el que informó de este hecho y al abandonar al hijo repetían compulsivamente un abandono sufrido. El secreto de la adopción, vivida como vergonzante, tornaba a ésta indecible para los abuelos, innombrable para la madre e impensable para el niño 3. Un impensable que reaparecía en la acción de defecar, siguiendo la ecuación heces-bebés. En algunos niños, la encopresis aparece secundariamente a situaciones de abandono y de pérdidas, que actualizan pérdidas anteriores. La pulsión de dominio fracasa tanto en la vuelta sobre sí, el dominarse, como en el intento de dominar al objeto, que se pierde. A veces, esto va acompañado de una cierta inestabilidad motriz, como efecto de la no-constitución o de la pérdida de la representación motriz de sí mismo. El objeto no es simbolizado, representado con la tristeza consecuente por su pérdida, sino que ésta se concretiza. La defensa predominante en estos niños parece ser la desestimación. Desestimación de sus propias sensaciones, de sus urgencias y también de los límites de su cuerpo. Predomina lo confusional, en relación a sí mismo y al mundo. Se trata generalmente de madres abandónicas muchas veces, de madres que han sufrido abandonos no explícitos , que no han podido transmitir una norma cultural y que los dejan, por consiguiente, a merced de sus propios deseos incestuosos. Lo que hace es un permanente pasaje al acto. No puede instaurar la categoría de tiempo y de demora, de espera, sino que funciona por urgencias, en excesos permanentes. El aumento de la tensión no registrada, desestimada como sensación, lleva a la evacuación inmediata. Es decir, se ubica como impotente en todos los sentidos no puede sostener el pene erecto ni sus palabras como verdaderas. Durante las sesiones L. Ella llora y al mismo tiempo le limpia los mocos al niño, que llora asustado. La constipación de L. Él no cede, no regala, no otorga. Comienza con constipación, que desemboca en un megacolon funcional con encopresis, cuando se entera que el padre abusó sexualmente de una prima. A partir de ese momento se niega a ir al baño. Se queda sin palabras, como espectador pasivo de un acto perverso, sintiendo vergüenza ajena por su padre, a merced de un acto que él no puede dominar. En el terreno de la analidad, el niño es dueño, amo absoluto, a menos que lo sea su madre. Y el yo y el otro se constituyen en ese terreno de acuerdo a cómo sea investido el niño y sus productos por ambos padres. Los trastornos de la defecación muestran la lucha que se entabla para sostener la omnipotencia, el dominio de sí mismo y de sus pertenencias, así como los avatares de la constitución del yo y del objeto. También ponen al descubierto la ligazón entre analidad y narcisismo, así como la internalización de las normas anales como precursoras del Superyó. Mientras que las encopresis primarias son siempre trastornos en la estructuración psíquica, las encopresis secundarias pueden ser: a simbólicas remiten a una escena son síntomas ; b por vacío mental. Haag dice que una parte del cuerpo del niño podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento parental, mientras que otra parte de su cuerpo podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento del bebé mismo. El control de esfínteres implica un pasaje del cuerpo a la palabra. En la encopresis, en lugar de la palabra, aparece la cosa. Y lo que se niega-dadestruye-expulsa-retiene es un objeto. Y precisamos diferencias en los mecanismos que predominan en cada uno de estos grupos. Resumiendo: El yo hace un borramiento de sí en el encoprético pasivo es el caso de los niños que no distinguen arriba y abajo, adentro y afuera, propio y extraño ; y aparece rígido en su oposición en el encoprético activo ya sea expulsivo o retentivo. Impensable de lo transmitido sin palabras, como un paquete cerrado, pero también lo impensable del abandono de una madre o de la caída de un padre. Abandono, caída, que retornan. A la vez, hay situaciones que se reiteran, en los tres grupos, con matices diferentes. Abandonos, violencias, secretos, decepciones, humillaciones, duelos no tramitados sufridos por el niño o por las generaciones precedentes inciden en el aquí y ahora. Ziegler Reflexiones acerca de la crisis desde una perspectiva emocional. Muñoz El virus que visitó nuestras vidas. Lasa tiempos virales. Ver lista completa de noticias. Puede contactar con Sepypna a través de las siguientes direcciones y teléfonos, o directamente mediante este formulario. Desde aquí puede acceder a la ficha de inscripción en la sociedad. Area del alumno. Inicio Artículos Niños encopréticos: la organización anal y sus perturbaciones. Niños encopréticos: la organización anal y sus perturbaciones PDF: janin-ninos-encopreticos. La organización anal Desde Freud en adelante los psicoanalistas han teorizado sobre la fase anal. Tipos de encopresis La encopresis puede ser primaria o secundaria. Viñetas clínicas: F. Es un duelo por un objeto narcisista. Y es un duelo patológico. Dolor por: Anhelar un objeto que no aparece. Desinvestir un objeto. La estructuración del cuerpo parece armarse en torno al ano. En estos niños, el desafío furioso es el afecto predominante en la expulsión. Pero, después, el niño queda expuesto a una situación de humillación y vergüenza. La relación sadomasoquista predomina. Amor-odio al que el medio suele responder de un modo violento, hostil. Hay un desafío a aquello que supone una imposición arbitraria de una madrepadre poderoso y exigente. Así, la prohibición del incesto y todas las normas derivadas de ella pueden ser desestimadas o desmentidas. Erotismo que se confunde con la destructividad anal primaria expulsiva. Dijimos que en los niños en los que predomina una posición pasiva en la expulsión, nos encontramos generalmente con cierta labilidad motriz. A veces, se expresa en una actividad autocalmante. Es derivado por el pediatra. No controló nunca. No se hace encima en la escuela, sólo en la casa y con la madre, varias veces al día. Dice que no le gusta hacer la tarea. Le gusta jugar con fuego. No quiere ir a la escuela. Le resulta difícil la convivencia con este niño. Pero aclara que tiene miedo de perderlo, que teme que apenas crezca se vaya, que no sabe cómo retenerlo. Durante las frecuentes peleas madre-hijo, éste amenaza con escaparse de la casa. Pelea por no someterse a un otro arbitrario y queda sometido a su propia pulsión destructiva. Ser alguien, poseer un yo, implica para estos niños un armado rígido de oposición a las normas culturales, vividas como intrusión de un otro omnipotente. En los juegos, E. Como plantea D. Pero el padre pierde el trabajo y tienen que mudarse de un barrio de clase media a una zona marginal. En sus juegos, M. Él bombardea el mundo pero queda a su vez sumido en un estado de furia e impotencia por un lado y de humillación y vergüenza frente a la mirada del otro, por otra parte. Frente a la caída del padre como proveedor y a las pérdidas subsiguientes, M. Pero también las coordenadas de su mundo se quebraron. Los cambios de espacio, de relaciones, de valores, hicieron fracasar la formación reactiva y M. La producción de este niño muestra una diferencia, no siempre tan clara, entre la encopresis primaria y la secundaria. En la encopresis expulsiva de este tipo predomina la desestimación o la desmentida de la norma. Es decir, hay registro sensorial y sensual pero opera el desafío a la legalidad impuesta por otro. Cuando es primaria, hay una falla en la adquisición misma de la norma prima la desestimación de la norma ; mientras que cuando es secundaria, es una transacción que expresa los deseos y la ruptura del sistema defensivo armado hasta el momento, con desmentida de la norma. Otra cuestión a mencionar es el predominio de varones encopréticos. Y esto abre nuevos caminos a la investigación de estas perturbaciones. La ecuación bebés-niños se hace evidente en estas situaciones. La consulta es por constipación crónica con encopresis. Se ha descartado megacolon congénito. Del año a los dos años estuvo al cuidado de los abuelos paternos. A los dos años se forzó el control de esfínteres para que pudiese ingresar al jardín de infantes. Lo sentaban en la pelela aunque no quisiera, en cualquier lugar de la casa y allí permanecía durante muchas horas hasta que defecara. No obstante, entienden que el tema se encuadraría en el sometimiento gravemente ultrajante. En segundo lugar, no existe la posibilidad de embarazo por vía anal y bucal. Para colmo, la imposición sobre el sujeto activo podría habilitar la interpretación de que una mujer puede ser sujeto activo de una fellatio in ore , con lo cual los logros obtenidos por un lado por grupos que defienden los derechos de las mujeres, paradójicamente verían aplicadas la punibilidad hacía ellas. La equiparación valorativa de significado entre una fellatio y una cópula no puede servir de criterio para sostener que la primera es un supuesto de la segunda. En la posición amplia y con la anterior redacción se ubican varios autores. Manigot al referirse a la cuestión, habla de la penetración por vía normal y anormal, de modo que dé lugar al coito o su equivalente anormal de él []. Pagano h — Rodriguez Grondonde se refieren a la penetración del órgano genital viril en el cuerpo por medios normales o anormales, parcial o totalmente, no siendo necesario el coito para configurarlo ni tampoco que el pene penetre totalmente en la vagina []. No obstante ello, Laje Anaya enrola a este autor dentro de la tesitura contraria apelando al hecho de que no considera como delito a los actos de molicie, o torpes desahogos, mientras no importen una unión sexual, aunque la penetración fuere anormal []. Esta es la razón por la que, sumado al recuerdo permanente de que lo que se analiza es el acceso carnal violento — como delito —, se descarta la coparticipación sensual de la víctima y nos conduce directamente a rechazar la postura de la doctrina que aspira a eliminar a la boca como orificio apropiado para la comisión del delito, por carecer de condiciones erógenas []. Ure, se basa en la interpretación de un fallo de la Corte de Casación italiana y en el voto del Dr. La misma es usada por el accedente como sustituto de la vagina y para su propia satisfacción erótica, sin que le importe la reacción sexual del accedido debido a que en el delito de violación, acceso carnal violento, es indiferente la coparticipación sexual de la víctima, por lo que debe rechazarse la postura que elimina la boca como orificio apropiado para la comisión del delito []. Con posterioridad a la reforma introducida por la ley Acota, que ya no cabe tomar en cuenta razones científicas que no serían rigurosamente exactas y que tantas veces y por tantos repetidas han sido desvirtuadas por descubrimientos de especialistas en sexología. Estrella — Godoy Lemos con posterioridad a la reforma aclaraban que les parecía claro e indiscutible que uno de los principales motivos que propulsaron aquélla fue la de dar por concluido el insalvable debate doctrinario y jurisprudencial respecto al encuadre legal de la fellatio in ore pero lamentablemente la redacción que utilizó el legislador en la formulación del tipo previsto por el apartado tercero del art. No obstante, entienden que una correcta interpretación normativa debe llevar a la conclusión de que la fellatio resulta típica al derogado art. Es decir, alude a la disyunción inclusiva de todas las formas de acceso carnal. Debe, pues, desentrañarse que ha hecho el legislador argentino al decir tal cosa. Los debates parlamentarios que precedieron al dictado de la ley, ya citados, dan sobrada cuenta de la intención de los legisladores de que la fellatio in ore se equipare a la penetración vaginal o anal. Igualmente claro resulta que la norma ha receptado, al menos, algo de esa voluntad. Su norma ha reflejado su pensamiento. Este, no puede ya discutirse, radicó en la pretensión de reformar la ley para equiparar la fellatio in ore con la violación. Es en tal sentido, que puede afirmarse sin temor al error que ella dice lo que el legislador ha pretendido decir. O que, al menos, ella no excluye a la inequívoca voluntad que motorizó la reforma, en relación con la aludida equiparación. Desde luego debe descartarse la inclusión de cavidades en la cual resulta imposible el coito como lo sería la oreja o el ombligo, por carecer de aptitud. Finalmente, que ésta le presente a la víctima mayores medios de defensa que el ataque anal o vaginal — lo cual es discutible — no es óbice para la existencia del delito y se podría llegar al absurdo de que sólo podrían ser víctimas de él aquellos que carecen de dentadura. Se ha dicho que el texto legal constituye en sí un punto de referencia, pero no un criterio sólido y definitivo, de allí que se puede advertir una distinción entre el denominado tipo de texto y tipo de interpretación. Para una mayor claridad se puede decir que el tipo de texto tiene su apoyatura en la comprensión de la ley cercana al sentido original de las palabras y el texto de interpretación es una comprensión de la ley exigida en función de la aplicación del derecho. Por idénticas razones quedan también fuera del tipo penal que estamos heridas, analizando la penetración en orificios o cavidades artificiales, por ej. Ello así, habida cuenta de que, si por acceso carnal hemos de entender, o debe traducirse, como equivalente a cópula, coito, acoplamiento sexual, yacimiento, etc. La equiparación que se realiza en el artículo es, simplemente, a los fines de la pena, por lo que dejamos sentada nuestra posición contraria a dicha equiparación, no sólo por las razones antedichas —en el sentido de una equivalencia valorativa entre la fellatio y el acceso carnal- sino, fundamentalmente, porque se trata de una conducta que, aunque pueda ser reprochada severamente desde el campo de la moral social, no tiene el desvalor de acción ni de resultado del acceso carnal por vía vaginal y anal. Concluye en que en definitiva la equiparación de la fellatio con el concepto de acceso carnal no implica que ello constituya violación en un sentido cultural o social sino solamente visto desde la óptica normativa, desde el punto de vista formal y a los fines de la pena. Se adopta el mismo texto del art. Lo que implica una variedad de objetos inespecíficos que van desde consoladores, palos, botellas, hortalizas, etc. Como se va ver ut-retro el sujeto pasivo es indiferenciado al igual que el sujeto activo. En mi concepto esto puede catalogarse como un objeto que con fines sexuales se introduce en el ano o en la vagina de la víctima. Esto también lo afirma Buompadre al señalar una prótesis no es cuerpo humano, sino una pieza, una herramienta artificial, que se integra al cuerpo de una persona humana para reemplazar a un órgano que falta en ésa persona. Pero, no es un órgano humano. Hasta aquí estoy de acuerdo. Las partes del cuerpo son todas aquellas partes del cuerpo humano, superiores o inferiores, internas o externas, distintas del pene, que pueden ser utilizadas por el agente activo para la consumación del delito sexual — dedos, lengua, manos, etc. Con la anterior redacción del art. No obstante ello, había un sector de la doctrina que entendía que era posible la violación inversa. Luego de la reforma realizada por la ley Se plantearon algunas cuestiones interesantes respecto, por ejemplo, a la violación entre cónyuges — ahora contrayentes y convivientes — , circunstancia ésta que derivaron en algunas discusiones en el marco de la doctrina y jurisprudencia local. A partir de la sustitución del Código Civil por el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación se han derogado algunas normas respecto a esta materia como así también ha cobrado un nuevo enfoque la relación entre contrayentes — recordar la vigencia del matrimonio igualitario ley Esto desde luego ha repercutido en la visión penal, no obstante que ya sobre el particular había consenso al respecto. Pero esta tendencia presentaba algunos matices de opinión que se reducían a los siguientes:. Pero ésta pasa a ser ilegítima cuando en aquélla hay actos contra natura. Esto quiere decir, no sólo que la autorización a realizar algunos hechos inscribibles en el sustrato típico de las agresiones sexuales besos, abrazos, caricias íntimas, etc. Todo lo dicho anteriormente se hace extensivo a las uniones Convivenciales, registradas o no — arts. En contra Soler []. En cambio, sí en el prostíbulo instalado con arreglo a una reglamentación oficial, el cliente que habiendo cumplido la prestación que exige el servicio, lo logra violenta o abusivamente. La violación queda excluida en este caso, porque la mujer carece de derecho a negarse al acceso, pero el cliente incurre en un ejercicio arbitrario del propio derecho, no punible como delito en el país []. En realidad ello encuadraría en la coacción art. Lo real y concreto es que teniendo en cuenta que se ha consagrado a la libertad sexual como el bien jurídico protegido en este tipo de delitos, todas estas disquisiciones que se consideraron ut-supra en realidad han dejado de tener vigencia pues nada tiene que ver la condición moral de la víctima sino su autodeterminación para el ejercicio de la vida sexual. Se ha considerado el transexualismo como un síndrome en el que existe una pulsión psicológica, aparentemente primaria — o en cualquier caso revelada en tiempos remotos —, de pertenecer al sexo opuesto al genético, fenotípico registrado civilmente; pulsión que se acompaña de un comportamiento psicosexual opuesto a aquél previsto por el sexo anatómico y que se asocia al deseo obsesivo de liberarse de los atributos genitales poseídos y adquirir aquéllos del sexo opuesto []. Se trata de un disturbio en el plano de lo psicológico que afecta la identidad sexual, es decir, la consciencia de pertenecer a uno u otro sexo [] aunque algunos autores sostienen la posibilidad de que la transexualidad tenga una causa biológica [] no obstante sobre el particular no hay nada que se ha podido corroborar al respecto. Este escenario se presenta en nuestro país con la sanción de la ley Finalmente, en cuanto a las características sexuales secundarias muchas de ellas no pueden ser sustituidas ni con cirugía ni con hormonas: tal es el caso del cartílago cricoide que sólo poseen los hombres, la acumulación de tejido adiposo en los muslos femeninos, la estructura ósea de las caderas, de los maxilares, la forma de los pies y de las manos. Concurrentemente se suministran hormonas tanto en hombre o mujer para estimular la aparición de características sexuales secundarias del sexo elegido. Si bien todo lo antes dicho podría haber sido considerado una cuestión de gabinete, ello en la actualidad forma parte de una realidad insoslayable. Es evidente, de acuerdo a lo relacionado anteriormente, que en estos casos del transexualismo lo que se ofrece — en el caso del transexual mujer — es un orificio o conducto. No obstante, resulta innegable, y pese a esa desviación de naturaleza psicológica, ello no es óbice para que se pierda el derecho de decidir libremente la forma, oportunidad y sujeto con el cual se va a relacionar y consecuentemente de resistir una decisión contraria en tal sentido. Se podría argüir, en contraposición a los dicho ut-supra , que las prótesis, sean mamarias, peneanas, etc. La figura del abuso sexual con acceso carnal admite el dolo como el fundamento subjetivo de culpabilidad. Este tipo de dolo se compadece con la voluntad consciente de acceder carnalmente al sujeto pasivo y como contrapartida el conocimiento de la voluntad contraria de éste. La duda sobre conocimiento de la situación en que se encuentra la víctima de la cual abusa el autor, o de la voluntad contraria, es compatible con el dolo eventual []. En contra Donna quien sólo admite el dolo directo []. Soler admite el dolo eventual respecto a la duda de la edad de la víctima []. En igual sentido Buompadre []. La duda sobre la calidad o condición de la víctima equivale a ese conocimiento, pero no es suficiente para él la existencia de un deber de saber []. Por mi parte considero que se trata de un delito doloso de dolo directo pues el agente tiene conocimiento de la ilegalidad del acto o ausencia del consentimiento por parte de la víctima mayor de trece años — menor de esta edad se presume jure et de iure la ausencia del mismo —. Por tratarse de un delito de resultado, el mismo admite la tentativa []. En definitiva, se debe tener por tipificado el abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa a la conducta del sujeto activo que no obra con el objeto de satisfacer lascivamente su necesidad sexual, sino que proyecta un expreso propósito de acceder carnalmente al sujeto pasivo y el hecho que no se concrete el inter criminis en toda su extensión debido a una circunstancia ajena, no excluye el tipo penal []. El desistimiento voluntario supone la impunidad en lo atinente a la tentativa, pero deja vigente la pena aplicable por otros delitos que se hubieran consumado en el tramo de los procedimientos encaminados al logro del acceso carnal []. Algunos han aceptado que dicho desistimiento deja vigente el abuso sexual —antiguo abuso deshonesto —. La misma opinión tiene Tenca al sostener que en el desistimiento lo que queda impune es la tentativa de abuso sexual con acceso carnal, pero no los abusos sexuales cometidos a lo largo del inter criminis , que sólo estaban interferidos por efecto de la punibilidad de la tentativa, pero que resurgen al desaparecer ésta como consecuencia del desistimiento voluntario. En igual sentido Donna [] y Buompadre []. Los actos de tentativa verdadera se caracterizan aquí por un fin específico. En mi concepto no quedan dudas que el hecho del desistimiento no significa un bill de indemnidad para el autor respecto a los actos cometidos en el decurso del proceso del delito incompleto y que constituyan por ende actos típicos del abuso sexual, figura subsidiaria []. La razón fundamental reposa en la afirmación de que el derecho sólo premia con la impunidad acciones valiosas, no simplemente decisiones voluntarias desprovistas de valor. Todo premio implica un mérito. Todo mérito merece un premio. En lo atinente con las lesiones que se producen en virtud de la violencia ejercida para lograr la penetración y la originada por el mismo, se puede decir con respecto a las primeras que en principio quedan absorbidas por la figura en tanto y en cuanto no supongan un plus o revistan cierta autonomía, en este caso algunos sostienen que habría un concurso real o material art. Otros entienden que las lesiones leves resultantes de la fuerza quedan absorbidas por la figura en cuestión, salvo que constituyan un grave daño en la salud. Así las lesiones graves, gravísimas o la muerte que resultan del accionar delictivo se enmarcan en las agravantes del art. En cuanto a las segundas — las originadas por la penetración — en la medida que no se encuadren en un grave daño a la salud física y mental de la víctima, son absorbidas por la figura. Algo parecido sucede con referencia a los atentados a la libertad, pues si el mismo consiste en reducir o someter a la víctima para la penetración, sin duda existe una absorción por parte del art. De modo tal que los actos de desahogo sexual quedarían comprendidos dentro del art. De allí que en la dimensión que el abuso sexual con acceso carnal no albergue actos obscenos tendientes a pervertir a la víctima el hecho se encasillaría en el art. Unos piensan que el abuso sexual con acceso carnal concurre idealmente art. En tanto que una tercera tesis ve que la cuestión se entraza en el concurso real pues se tratan de delitos diversos. Por su parte Villada sostiene que con la nueva redacción ya no puede negarse que el abuso sexual con penetración, concursa en la generalidad de los casos con el delito de corrupción []. Las agravantes a los tipos penales que se han tratado anteriormente, y los que recepta el art. Ha quedado tal como estaba la agravante contenida en el art. Aquí se pueden incluir tanto el grave daño en la salud art. No obstante que la doctrina y jurisprudencia había llegado a un acuerdo en el sentido que el daño abarcaba también a la salud mental de la víctima, el agregado no parece sobreabundante, pues sobre el particular había algunas disquisiciones. Pone como ejemplo el abuso sexual de una menor que puede provocar en su adolescencia graves trastornos sexuales en su relación con el sexo opuesto []. El nuevo texto no sanea dicha controversia. Como en todo aspecto discutible, existen las opiniones que se alinean en un sentido amplio de interpretación, como las que lo restringen. En las primeras, es decir, los que entienden que la alusión al grave daño no quiere decir técnicamente lesiones graves o gravísimas, sino que comprende una expresión de naturaleza genérica determinable por el Juez, se alinean varios autores []. Cita a Moras Mon al referir que el juez carece de autoridad para apreciar otros daños graves que no sean los previstos por la ley en los arts. Por mi parte entiendo que al hablarse de grave daño, tal como lo sostienen los autores mencionados en la posición amplia, la alusión no contiene los términos estrictamente técnicos concebidos en las normas de los arts. Es sabido que las conclusiones periciales no son vinculantes para el juez, pero la ejecución de las mismas constituyen un medio relevante para orientar con cierta precisión el pronunciamiento de aquél []. Desde el punto de vista subjetivo, también ha habido opiniones encontradas, pues por un lado se ha sostenido que la agravante en cuestión resulta una figura preterintencional, pues se hace referencia a que del hecho de la violación resulte el grave daño — o la muerte — a la víctima y es necesario que esa consecuencia no forme parte de los designios del autor. Bastaría simplemente que entre la acción del agente y el evento ulterior exista relación de producción meramente culposa. En efecto, si el grave daño no típico con arreglo a los arts. Y, así, unos y otros llegarían a la situación incongruente de que la intención del violador de causar el daño grave lo sometería a menos pena que su falta de intención, pues el art. Otros entienden que las lesiones leves resultantes del acceso o de las violencias utilizadas para lograrlo, quedan absorbidas por la violación, si no se enmarcan en un grave daño a la salud de la víctima []. Se excluyen de la agravante los daños que ésta se causa a si misma a raíz de la situación en que ha sido colocada, p. Pero sí quedan comprendidas en la agravante los daños que se ha causado la víctima por el propio esfuerzo para impedir la penetración, p. En realidad, lo que debe quedar suficientemente establecido y teniendo en cuenta la letra de la ley, es que el grave daño en cuestión, debe ser el resultado del delito. Esto quiere decir que debe haberse producido por el acceso carnal mismo, el sometimiento gravemente ultrajante o el simple abuso sexual, o por la violencia que despliega el sujeto activo para consumar cualquiera de las anteriores acciones, o la fuerza desplegada por el sujeto pasivo para evitar aquéllas, en el inter criminis. Asimismo, con referencia a la libertad condicional, la ley Por otra parte la ley Una, la que sostiene Soler en el sentido de que sólo queda comprendida en la agravante la muerte como un resultado preterintencional. En esto sigue lo ya esbozado al tratar el robo con homicidio del art. La muerte de la víctima es un acontecer culposo que no estuvo en los designios del agente ni siquiera como resultado probable. De otro modo, la figura quedaría desplazada por el art. Agrega que al abarcar la agravante los tres tipos de abusos designados en los arts. Por lo tanto, no parece razonable adjudicar una misma escala penal a comportamientos tan diferentes. Un abuso sexual simple seguido de muerte de la víctima no puede tener la misma pena en el mínimo que un supuesto de muerte de un acceso carnal violento o de un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima. La quiebra del principio de proporcionalidad es patente. Donna entiende que sólo integran el agravante aquellos resultados de muerte que han sido abarcados por el dolo indirecto y eventual del autor, concurriendo realmente con el homicidio culposo en los casos que así suceda. El hecho entra en el art. Aunque si se matare a la víctima para lograr la impunidad o por no haberse podido consumar el abuso, la aplicación del art. Reinaldi dice que la muerte debe resultar del abuso sexual cometido o de la violencia empleada para consumarlo pero no de la desplegada antes del hecho para prepararlo o después de cometido. Entre el abuso y el resultado muerte tiene que existir una relación objetiva de causalidad y otra subjetiva. Soler interpreta que debe tratarse de un resultado preterintencional que no haya formado parte de los designios del autor, porque si así fuera, el homicidio concurriría materialmente con el abuso sexual. No ocurre lo mismo sino en el art. Tampoco la del que mata para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito — el que puede ser el acceso carnal — o para procurar la impunidad para sí o para otro — que haya cometido o intentado cometer ese mismo delito — o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito, como el de abusar sexualmente de la víctima, habiendo o no acceso carnal. En todos esos casos hay un concurso real entre este delito y el homicidio criminis causae cometido art. Arocena sostiene que si el autor utiliza la violación como medio para matar, ambos delitos concurren materialmente art. La figura comprende los casos en los que mientras se comienza a ejecutar el abuso sexual o durante su desarrollo, el autor se representa como posible el resultado muerte e igualmente sigue adelante. La muerte ocasionada a la víctima como directa consecuencia del abuso, sea a causa de las violencias o maniobras efectuadas sobre su cuerpo o las acaecidas de manera preterintencional a raíz de lesiones o del abuso mismo, se encasillaría en la normativa del art. Hay coincidencia en la doctrina respecto a que la equiparación de penas existente en el art. Con posterioridad a la reforma de la ley En la misma línea interpretativa se puede razonar con respecto al delito de estupro art..

De modo tal que los actos de desahogo sexual quedarían comprendidos dentro del art. De allí que en la dimensión que el abuso sexual con acceso carnal no albergue actos obscenos tendientes a pervertir a la víctima el hecho se encasillaría en el art. Unos piensan que el abuso sexual con acceso carnal concurre idealmente art.

Fresexy Xxx Watch Sex Movies Assamxxx Video. Luego de la reforma de , si la víctima es menor de dieciséis años se considera también como agresión sexual el compelerle mediante violencia o intimidación a participar en actos de naturaleza sexual con un tercero o a realizarlo sobre si mismo pero no existe una previsión similar en el art. Cabe acotar que el sujeto activo también puede ser persona de uno u otro sexo. En efecto, el sujeto activo, tal como sucedía antes de la reforma art. El sujeto pasivo ahora también es indiferenciado, aunque ya la norma no lo menciona en virtud de la reforma aludida por la ley Se trata de una neta cuestión cultural. Se debe tener en cuenta que de acuerdo al art. La edad de la víctima debe ser probada por medio de la partida de nacimiento pertinente o en su caso por una prueba supletoria [92]. Asimismo, por la ley civil se debe contar el tiempo referido a la edad arts. Este concepto o medio típico tiene los mismos alcances y sentidos que el utilizado en el anterior delito de violación, esto es: fuerza e intimidación [93]. Esto equivale al supuesto de vis absoluta que en definitiva trata de anular en forma absoluta la resistencia de la persona aunque aquélla no sea continua y hasta se podría decir heroica, sino que simplemente se hace menester que quiebre la voluntad de la víctima, debido al abuso violento del agente [94]. Esa resistencia, a la que se hace alusión, resulta un elemento fundamental para apreciar en cada caso particular la existencia de la violencia física. Se puede decir que la resistencia existe cuando la víctima se opone y pone de manifiesto tal oposición sin que sea menester para tal situación que la misma sea desesperada y que haya vencido todos sus esfuerzos. Así lo entiende Donna [95] quien alega que dicha resistencia debe tener la connotación de ser seria, verdadera, no fingida, es decir, una expresión de voluntad manifiestamente contraria al acto y también constante, referido este concepto, a que en el lapso en que se produce la agresión la resistencia no debe ser adoptada en un principio y luego abandonada. En sus principios la doctrina, fundamentalmente sustentada en la jurisprudencia francesa y seguida por la italiana anterior al Código de , exigió en cuanto a la consideración de la fórmula fuerza — resistencia, el cumplimiento de condiciones sumamente severas para que se pudiera admitir la real y efectiva resistencia por parte del sujeto pasivo. En términos generales se exigía: a que hubiese ofrecido una oposición constante y siempre igual, sin posibilidad de declinar en momento alguno, por cuanto esa declinación era interpretada como consentimiento; b que la lucha defensiva hubiera ido acompañada de exteriorizaciones receptables por terceros, como ser que hubiere gritado; c que de esa lucha hubieren quedado rastros característicos de la finalidad perseguida por el agresor y d que las fuerzas y condiciones físicas del agredido sexualmente, fueren inferiores a la del agresor. Todo ello lleva a la tarea de especificar que es un medio para alcanzar el acceso, reviste ribetes de cierta energía sin que sea menester que sea brutal y necesariamente, como ya se dijo, debe ser continuada y suficiente. Por ello se ha afirmado que la actual referencia a la violencia del art. Sobre el particular la jurisprudencia se ha manifestado en el sentido de esta tendencia [97]. En el concepto de violencia quedan comprendidos los casos de utilización de medios hipnóticos o narcóticos art. Pero el caso debe distinguirse si al respecto la reticencia recae sobre alguna particularidad inherente al consentimiento prestado, esto es, sobre la modalidad de ejecución, por ejemplo, del acceso carnal, esto es, la vía elegida para llevarlo a cabo. Si se contraría en forma violenta esa circunstancia se estaría yendo en contra de la reserva sexual []. Se han planteado algunas cuestiones puntuales respecto a si la ausencia de toda resistencia por parte de la presunta víctima, en algunos casos, demuestra un asentimiento al acto aunque se lo niegue, y casos de ello se han dado. A modo de ilustración es interesante acudir a los fundamentos del proyecto presentado por la Diputada Elisa M. Orgueira trae a colación sobre el particular algunas reflexiones e inclusive unos casos puntuales, que al menos a los fines de una ilustración resultan atinados transcribir []. Dentro de este contexto, es lógico que la doctrina le diera particular importancia a la existencia de pruebas muy claras de la falta de consentimiento al acceso carnal y que la víctima ofreciera una resistencia casi heroica, precisamente por esa repercusión social. Desde luego que, como dice Ure [] , es imprescindible que haga conocer su rechazo, pues, de lo contrario mal puede haber delito alguno. Resulta que el Gran Jurado del Tribunal de Texas de Estados Unidos absolvió a un violador porque la víctima, sorprendida y forzada a una relación sexual que no buscó ni aceptó libremente, le había pedido al violador que utilizara preservativo para no contagiarle alguna enfermedad. Esa solicitud o condicionamiento fue interpretado como una expresión de consentimiento y el caso concluyó con la absolución del enjuiciado. La decisión es sorprendente porque el acusado había entrado a hurtadillas en el departamento de la mujer, aprovechando la oscuridad de la noche y para reducirla le puso un cuchillo en la garganta. Aquí primó la cordura y el Tribunal de Juicio presidido por Ricardo Borinski condenó al imputado a reclusión perpetua por doble violación y homicidio. A — o un embarazo, resultan absolutamente irrelevantes para desincriminar el abuso sexual. Por ejemplo, cuando se prestó conformidad para un acceso carnal normal y se lo concretó por la fuerza contra natura. Ello no quiere significar que se deba cargar a la víctima con la prueba de su resistencia, como si ésta deba darse, de modo indefectible para que haya un abuso sexual, sino buscar la verdad y llegar a establecerla, valiéndose de todas las pruebas legales que puedan colectarse []. En lo atinente al uso de amenazas, ya se dijo ut-supra que equivalía a la intimidación que imperaba en el anterior texto normativo. En esto se hace menester recurrir a ciertos conceptos que definen la amenaza contenida en el art. De manera que debe reunir los requisitos que la misma sea seria, posible — dependiente de la voluntad del que ejecuta la acción —, grave, injusta, determinada y futura. Esta modalidad introducida por la reforma contempla la implementación de alguna forma compulsiva originada y respaldada en una situación de superioridad — autoridad o jerarquía — que tiene el sujeto activo, ya sea que devenga de una circunstancia funcional o laboral que se invoque en razón de esa preeminencia y tenga por destinatario a la víctima para el logro de objetivos sexuales []. En rigor a la verdad no constituye otra forma que poner en función, violencia o amenaza, lo que ya se contemplara anteriormente, de modo que aparecería esta modalidad en cierta forma reiterativa. Una relación de cualquier índole, que establece una preeminencia ineludible de uno sobre el otro e incluye situaciones no contempladas como las de tutor, curador, padres, guardadores y otras personas, que tienen una efectiva preeminencia sobre la víctima. Cita el ejemplo de los que detentan una posición de garante y condicionan su auxilio a la concesión de favores sexuales como sería el caso de los guardavidas, guías de montaña, etc. Por su parte Creus considera a las relaciones de poder como todas aquéllas que colocan a la persona de sujeto pasivo en la posición de obedecer las decisiones del autor, no derivadas ni de la dependencia ni de la autoridad en sentido funcional incluido el sentido laboral de lo funcional []. En todos los casos hay un uso indebido de relaciones de prevalimiento para lograr los fines sexuales, de manera tal que el sujeto pasivo se ve obligado a soportar o tolerar la situación a la que se le es presentada, y el sujeto activo aprovecha en cierta forma el estado o situación de inferioridad en que se encuentra la víctima. En el art. Esta modalidad hace alusión a una situación un tanto especial en que se encuentra la víctima, ya sea por hallarse padeciendo una enfermedad o por encontrarse en una situación determinada que la coloca en una condición de inferioridad ante el agente, impidiéndole oponerse a la agresión sexual de éste. No se trata de otra cosa que de la hipótesis contenida en el art. De todas formas se requiere por parte del sujeto activo el conocimiento de dos elementos: que se aproveche de la situación de incapacidad o vulnerabilidad en que se encuentre el sujeto pasivo para comprender el sentido y el alcance del acto sexual que realiza y el conocimiento de tal incapacidad en la víctima []. Entran dentro de esta categoría aquellas personas que han perdido el juicio, que han sufrido concretamente un trastorno de sus facultades mentales — insuficiente desarrollo intelectual o volitivo o sufre de alteraciones mentales que la colocan en una situación similar a la del inimputable por falta de salud mental art. El error de tipo elimina el dolo []. Una circunstancia similar la señala Donna al admitir que si no se aprovechara de tal situación se estaría condenando a una especie de abstención sexual perpetua []. De esta manera se concluye que obra privado de la razón quien ejecuta voluntariamente el acto carnal, pero sin conocer la naturaleza fisiológica de él por la enfermedad mental que padece, y también quien conociendo esa naturaleza fisiológica no comprende su significado ético-social, producto de la misma enfermedad []. Cabe la posibilidad del dolo eventual []. El art. Por ello tal abuso exige una actitud dolosa []. En lo que hace a la víctima privada de sentido , aquí también el autor aprovecha la circunstancia de que la víctima se encuentra con una ausencia o grave perturbación de las facultades cognoscitivas y volitivas, aunque mantiene incólumes las facultades mentales, pero por razones patológicas o fisiológicas existe un impedimento en expresar su consentimiento. La incapacidad por falta de sentido debe ser probada en cada caso y el autor debe aprovecharse de la situación en que la víctima se encuentra. No debe reconocerse tampoco, como causa la actividad desarrollada con tal finalidad generadora de la inconsciencia, por el sujeto activo, por cuanto con ella éste no haría otra cosa que aplicar su actividad para imposibilitar la decisión como causa de resistencia. El Código Penal español en el mencionado art. Reinaldi pone como ejemplo al error y a la sorpresa. Pone por ejemplo el producido por el ginecólogo que simula la realización de un tacto vaginal cuando, en realidad, lo que hace es abusar sexualmente de su paciente []. Similar ejemplificación hace Tenca []. También un ejemplo de error era el hecho previsto en el anterior art. En lo atinente a la situación de sorpresa que normalmente consiste en actos abusivos intempestivos tales como manoseos, besos, o abrazos, dichos hechos bajo la órbita del derogado art. Por ello concluye que el acto ejecutado sobre una víctima imposibilitada de consentir libremente la acción, de expresar su disenso o de cualquier forma resistirse, por cualquier causa, como es el acto sorpresivo sobre una víctima desprevenida, o practicado sobre persona que se encuentra totalmente maniatada, aunque realmente no sea violento, se adecua a las circunstancias comitivas que se analizan []. Así también lo considera Reinaldi []. Ya se habló in extenso , sobre este particular. Se ponen como ejemplo distintas incapacidades de orden físico, congénitas o provocadas por el sujeto activo, como asimismo, dolencias transitorias o permanentes, físicas o mentales en la medida que impida a la víctima consentir libremente la acción. Tal interpretación tiene su fuente en la doctrina italiana que fuera recogida por autores nacionales []. Teniendo en cuenta el bien jurídicamente protegido — reserva sexual — no interesa el móvil del autor, sino la ofensa a la libertad sexual o pudor de la víctima. Por ello sostiene que el dolo requerido para el delito es, en principio, el directo. Enfatiza que el concepto de abuso no sólo hace referencia a la ilegalidad del acto, sino también — y fundamentalmente —, a su indebida intrusión en la esfera de lo sexual al sólo conjuro de los objetivos que tuvo en cuenta el autor al llevarlo a cabo. Se discute el tema respecto a si es factible la tentativa. Es, en cambio, sumamente difícil concebir la tentativa en los casos de violencia presunta, ya que allí el hecho no mediando resistencia consiste en el contacto. Creus — Buompadre la admiten en los casos en que el modo de comisión es la violencia o intimidación, así la tentativa aparecería cuando el agente ha empleado el medio violento o intimidatorio con la finalidad de llegar a consumar el acto sexualmente abusivo sin conseguirlo, por no haber podido vencer la resistencia de la víctima o por no haber logrado intimidarla, o porque otra circunstancia quebró la secuencia autoral []. Buompadre también se muestra escéptico porque entiende que si bien pueden ser imaginables formas imperfectas de ejecución, en la praxis puede resultar muy confuso el deslinde entre los actos preparatorios y la tentativa punible, en la que la intención del agente juega un rol preponderante []. Cabe destacar que los argumentos vertidos en favor de la admisión de la tentativa resultan acertados, toda vez que al tratarse de un delito de acción, aquélla es factible, dado que son posibles los actos de comienzo de ejecución de la intención de lesionar la integridad sexual, sin que se llegue a consumar por circunstancias extrañas a la voluntad del autor. No cabe duda que cuando el sujeto activo lleve adelante su accionar con la intención de acceder carnalmente al sujeto pasivo o abusar en forma gravemente ultrajante a éste, ya sea que lo logre o no, los actos de abuso son absorbidos por aquéllos ya sea en forma consumada o en conato, de conformidad a lo establecido por el art. Igualmente, es requerible objetivamente que en los actos abusivos haya un comienzo de ejecución. En cuanto a su relación con los delitos de corrupción y prostitución, éstos asiduamente se consuman mediante actos que en sí constituyen un abuso de la víctima. Pero cuando el delito de promoción o el de facilitación de corrupción de menores se consuma mediante actos configurativos de abusos sexuales, por tratarse de un mismo hecho con pluralidad de encuadramientos, media entre ambos delitos un concurso ideal []. En lo concerniente a las lesiones leves que se produzcan al llevar a cabo el abuso sexual quedan absorbidas por esta figura, pues es una consecuencia normalmente esperable. En tanto que las graves o gravísimas o la muerte concurren en forma real con el abuso []. En el caso de las amenazas que puedan utilizarse por el agente para lograr el abuso sexual también son absorbidas por éste debido a que se trata de un medio típico de un atentado contra la integridad sexual. Al decir de Creus, la amenaza es un delito subsidiario de modo que puede ser absorbido por cualquier otro, en tanto y en cuanto sea un medio típico o una circunstancia agravante []. Desde luego que existen otras posibilidades concursales que de acuerdo a las situaciones que se presentan pueden encuadrarse tanto en concursos ideales como reales. Teniendo en cuenta la conformación progresiva de la tipología observada en el art. Situaciones de ultraje grave que no llegan a la penetración y a la utilización de otros instrumentos que no sean el órgano sexual masculino, deben ser regulados de modo tal que puedan satisfacer las demandas sociales en este tema, sin dejar excesivamente abierto el tipo penal. No obstante, el criterio seguido por la ley se aparta de los fundamentos del proyecto, pues si bien se agrava la pena para dichas hipótesis, la separa del abuso sexual con acceso carnal []. Tener en cuenta que estas atestaciones se esbozaban con anterioridad a la reforma introducida por la ley Empece a esta solapada crítica, Gavier aprecia que la diferenciación ha sido introducida acertadamente por el legislador porque hay hechos de suma gravedad que no podrían estar reprimidos con la misma pena que un tocamiento furtivo de nalgas o senos en un colectivo repleto de pasajeros. El sometimiento equivale a un dominio o humillación, y lo hay cuando el autor y no la víctima es quien toma decisiones sobre su comportamiento sexual, tal como lo contempla Reinaldi []. La conducta diseñada por la norma habla del abuso sexual ultrajante, en primer término por su duración. Clemente pone como ejemplo el victimario que sustrae o retiene a una persona de uno u otro sexo, menor de trece años dentro del domicilio, efectuando actos de abuso sexual reiterados, que no llegan al acceso carnal o a su tentativa, durante un tiempo prolongado []. Parma indica que se trata de una excesiva prolongación temporal de la afección sobre el cuerpo de la víctima, que a su vez afecta la integridad física y la libertad de la víctima, sin llegar a constituir otro delito []. En igual sentido se expresa Arocena []. Gavier al abordar esta modalidad refiere que la ley alude a situaciones en que los actos en sí mismos, son intrínsecamente escandalosos, humillantes, peligrosos y de un alto contenido vejatorio para la víctima []. Tal como en el caso de la duración o prolongación en el tiempo, las circunstancias que rodearon la comisión del ilícito deben ser evaluadas en cada caso concreto por el juzgador. El abuso que por su duración o circunstancias de su realización, dice la norma, tiene que configurar un sometimiento gravemente ultrajante para la víctima []. En cuanto al primero, no parece ofrecer mayores complicaciones en su significado, ya que el término se identifica con la idea de dominio, pues, indica de forma inequívoca que el autor debe reducir a la víctima mediante violencia bajo su dominio, situación que se extiende a los casos de violencia presunta. De modo que, en su concepto, en una primera aproximación para su concreto significado estaría dado por el uso de violencia por el autor para vencer la resistencia — inicial o sobrevenida — del sujeto pasivo con el propósito de proyectar sus impulsos sexuales. Así, pues, la duración del abuso sexual o la circunstancia de su ejecución son condiciones necesarias, pero no suficientes para dar realidad al sometimiento: es condición esencial que el autor procure mediante estas modalidades de comisión subyugar a la víctima como simple objeto de sus apetencias sexuales. Penal []. Remarca el autor precedente, en otros trabajos, que considera esencial requisito de este tipo grave que el resultado de cualquiera o ambas conductas — por su duración o características de su realización — devenguen el sometimiento gravemente ultrajante para la víctima — casi un estado de cosificación o sometimiento excesivo —, ya que de lo contrario existiría un abuso sexual simple — cualquiera sea la modalidad de su realización o su duración —. Todo ello lleva al sometimiento ultrajante lo cual constituye un elemento normativo del tipo penal en cuestión. Opinión para nada desdeñable. Tazza también entiende que la ley En conclusión, en el abuso sexual gravemente ultrajante, quedan incluidos aquellos actos violentos o intimidatorios o a menores de trece años que impliquen, por su duración o por las circunstancias de su realización, un sometimiento o cosificación de la víctima que afecte física y psíquicamente a ésta — como podría ser, por ej. Todo ello ya no constituye un abuso sexual gravemente ultrajante y pasa a ser abuso sexual con acceso carnal o violación con el consiguiente aumento de la pena. La propuesta deseable hubiera sido eliminar este tipo penal — intermedio — y sustituirlo por un concepto similar a los empleados en los arts. Si el abuso es reiterado o su forma se extiende en el tiempo la consumación del ilícito se da en el momento en que excede el tiempo normal y en tanto y en cuanto se produce el sometimiento sexual gravemente ultrajante. Así en los arts. Las penas fijadas eran similares a las establecidas en el Código Tejedor. La sodomía se castigaba con las mismas penas. En tanto que se imponían agravantes en los supuestos de estupro, art. Cuando la persona ofendida se hallare privada de razón ó de sentido ó por enfermedad ó por cualquier otra causa, no pudiera resistir. Esta fórmula, pasa al Proyecto de art. Cuando la víctima padeciere alienación mental o se encontrare, por cualquier causa, en estado de inconsciencia; o si, por inferioridad psíquica o física, no pudiere resistir. La ley de facto Finalmente, la ley Texto por otra parte que no es novedoso pues ya figuraban en el Código Penal español art. Con ello se deduce que no ha menester la defloración y se descartan los actos de acercamiento o tocamiento sexuales que no importen una penetración física del órgano genital masculino, tales como los actos de molicie, los torpes desahogos o el coito interfémora [] []. Pero ante la posibilidad de reacciones eróticas similares, ya sea por dotación glandular o sensibilidades de zonas erógenas se admite también la vía rectal femenina o masculina. Este criterio impone una visión concreta y aproximada del órgano apropiado para el coito propiamente dicho; b la otra concepción es la jurídica, que es donde los límites del acceso carnal se amplían en forma considerable admitiendo toda actividad directa de la libido, natural o no en la que exista una intervención de los genitales del actor, que pueda representar el coito, o una forma degenerada o equivalente de éste []. Así se arriba a que no hay controversia en la doctrina y en la jurisprudencia respecto a que el acceso carnal puede ser por vía normal vaginal o abnorme lo que incluye el coito rectal o anal, homo o heterosexual y eventualmente el bucal tal como se ha consignado actualmente por medio de la ley Sin reflejar un pronunciamiento en favor de un criterio u otro, por ejemplo Soler define el acceso carnal como la penetración del órgano sexual en el cuerpo de la víctima, siendo indistinto que la misma se haga por vía normal o anormal. Se produce, pues, cuando el órgano genital entra en el cuerpo, ya sea por vía normal o anormal. Villegas-Ugarriza-García, por la frase que ahora emplea. Creus — Buompadre en forma contundente sostienen que como el acceso carnal abusivo tiene como sujetos pasivos posibles tanto la mujer como el hombre, hay que concluir que la penetración es típica tanto cuando se realiza por vía vaginal como cuando se la realiza por vía anal []. Este es un panorama un tanto sintético de lo que la doctrina entendía por el acceso carnal, término, también usado por la legislación española, pero que ha traído ciertos cuestionamientos en cuanto a su verdadera concepción y la ley Posteriormente se reitera en los Proyectos de , Proyecto Peco de , Proyecto de , Proyecto de , Proyecto de , leyes de facto Es en el Anteproyecto de reforma del M. Por otra parte se debía tener en cuenta el art. Desde ya es plausible que sea explícito en cuanto a las cavidades receptantes pero poco claro respecto al sujeto activo. En opinión de Salvagno Campos, la perfección del delito no requiere la penetración, es suficiente con la aproximación sexual. Término que se utilizó en el Código Tejedor, Proyecto de y Código de , pero que es criticado, con acierto por Buompadre por su inespecificidad y porque abría un campo muy amplio de discrecionalidad por parte del juzgador. Yacimiento no significa otra cosa que penetración sexual. Así debió ser entendido el concepto en aquellas épocas históricas y así debe ser hoy entendido. Así concluye que la acción típica del delito de violación, en definitiva, yacimiento y acceso carnal tienen un mismo significado, conceptual y jurídico, pues ambos implican la penetración del miembro sexual masculino en cavidad natural de la víctima que, si bien en los precedentes históricos se limitó a la vagina de la mujer, en la actualidad se ha ampliado al ano y a la boca, tanto de un hombre como de una mujer, mientras que la introducción — penetración — de partes del cuerpo humano u objetos se ha limitado sólo a las dos primeras vías —vagina y ano — art. Las heces son un primer producto, una primera creación, un producto marcado por la ambivalencia en tanto son a la vez el regalo esperado por la madre y la suciedad a ser deshechada. Lo valioso, lo propio al ser expulsado se vuelve regalo-deshecho, doble de sí, otro a ser mirado, festejado… y aniquilado. Y esto en una relación marcada por los opuestos amo-esclavo, dominar-ser dominado. Schaeffer y Goldstein 1 plantean que la analidad es una encrucijada de unión y confrontación de los contrarios, de los opuestos, la sede de la ambigüedad y la ambivalencia; es tanto una zona de diferenciación y negociación como el lugar de las confusiones e inversiones vía posible hacia las perversiones. Y agregan que el trabajo de simbolización consistiría en pasar de una lógica de pensamiento binaria, que funciona en pares de opuestos, a una lógica ternaria que va hacia la ligazón, desligazón y religazón de representaciones antagónicas, parecidas y opuestas. La posibilidad de regular la expulsión, de retener al objeto implica tolerar la excitación y que esta devenga placentera. En El niño y su cuerpo, M. Podemos hablar entonces de fallas en la constitución de los procesos mentales durante la etapa anal cuando no se puede erotizar la retención. Podemos observar en la clínica que muchos niños son ubicados por sus padres como productos-heces, valorados en tanto dominables, en el límite entre lo propio y lo extraño y denigrados en tanto se ha perdido todo poder sobre ellos. La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto. La ampolla rectal asegura, mediante una estasis temporaria, la retención de las heces, con expulsión posterior por dilatación del esfínter. Y el control del esfínter anal, en particular, marca las condiciones de la apertura o el cierre a la admisión del objeto, de lo propio-extraño, de su conservación y expulsión. El control de esfínteres requiere como condición la adquisición del lenguaje verbal y de la marcha, pero también supone la posibilidad de esperar, de realizar transacciones y de evacuar en el lugar designado culturalmente. Es decir, implica la tolerancia de urgencias internas y la incorporación de normas culturales. También presupone dominar al objeto pero tolerar renunciar a él, dominarse en tanto dominio del propio cuerpo y aceptar ser dominado por reglas impuestas por otro. La encopresis puede ser primaria o secundaria. Es un trastorno en la estructuración psíquica. La norma del control no se instauró como norma interna, hay una falla en la represión del erotismo anal y en la constitución del superyó en sus esbozos como sistema de normas. La diferencia es, entonces, entre un aprendizaje que no se adquirió nunca y un proceso de pérdida o de regresión. En relación a los primeros, a aquellos en los que predomina una expulsión indiscriminada, observamos que constituyen con esa expulsión un afuera confuso, que se les puede tornar persecutorio cuando comienzan a diferenciar adentro y afuera. La tensión no sólo no es procesada, sino ni siquiera sentida. Lo que se repite es el intento de desembarazarse de ella. La angustia como señal de alarma fracasa y el niño queda expuesto a una invasión de estímulos de los que trata de vaciarse utilizando el cuerpo. El que maneja el cuerpo es otro y ellos son una especie de cuerpo sin cabeza en el que es otro el que determina sus avatares. A la vez, nos encontramos a menudo con situaciones de abandono a las que el niño ha quedado expuesto. Sus padres se casan, siendo ambos adolescentes, como consecuencia del embarazo de F. Cuando éste tiene dos años, se separan y el niño pasa a vivir con los abuelos paternos. Suele estar sucio, como en un estado de indigencia. Los padres casi no tienen contacto con él. Ambos han armado nuevas parejas y tienen otros hijos. La abuela, que es la que se ocupa de él, cae en estados de depresión importantes. Él queda en Buenos Aires con su padre, con el que tiene una mala relación. En ambos casos son niños que no pueden realizar el duelo. Quedan repitiendo compulsivamente un estado en el que el objeto se va sin que se pueda hacer nada para retenerlo. Así como la madre, un pedazo de él mismo se le escapa cotidianamente a A. Son casos en los que no hay control alguno de las propias heces. La hemorragia narcisista se despliega como diarrea permanente. En el punto mismo en el que debería constituirse el objeto en la expulsión, se mantiene una indiferenciación absoluta. En ambos casos, las madres fueron hijas adoptadas que desconocían la adopción fue un familiar el que informó de este hecho y al abandonar al hijo repetían compulsivamente un abandono sufrido. El secreto de la adopción, vivida como vergonzante, tornaba a ésta indecible para los abuelos, innombrable para la madre e impensable para el niño 3. A partir de ese momento se niega a ir al baño. Se queda sin palabras, como espectador pasivo de un acto perverso, sintiendo vergüenza ajena por su padre, a merced de un acto que él no puede dominar. En el terreno de la analidad, el niño es dueño, amo absoluto, a menos que lo sea su madre. Y el yo y el otro se constituyen en ese terreno de acuerdo a cómo sea investido el niño y sus productos por ambos padres. Los trastornos de la defecación muestran la lucha que se entabla para sostener la omnipotencia, el dominio de sí mismo y de sus pertenencias, así como los avatares de la constitución del yo y del objeto. También ponen al descubierto la ligazón entre analidad y narcisismo, así como la internalización de las normas anales como precursoras del Superyó. Mientras que las encopresis primarias son siempre trastornos en la estructuración psíquica, las encopresis secundarias pueden ser: a simbólicas remiten a una escena son síntomas ; b por vacío mental. Haag dice que una parte del cuerpo del niño podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento parental, mientras que otra parte de su cuerpo podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento del bebé mismo. El control de esfínteres implica un pasaje del cuerpo a la palabra. En la encopresis, en lugar de la palabra, aparece la cosa. Y lo que se niega-dadestruye-expulsa-retiene es un objeto. Y precisamos diferencias en los mecanismos que predominan en cada uno de estos grupos. Resumiendo: El yo hace un borramiento de sí en el encoprético pasivo es el caso de los niños que no distinguen arriba y abajo, adentro y afuera, propio y extraño ; y aparece rígido en su oposición en el encoprético activo ya sea expulsivo o retentivo. Impensable de lo transmitido sin palabras, como un paquete cerrado, pero también lo impensable del abandono de una madre o de la caída de un padre. Abandono, caída, que retornan. A la vez, hay situaciones que se reiteran, en los tres grupos, con matices diferentes. Abandonos, violencias, secretos, decepciones, humillaciones, duelos no tramitados sufridos por el niño o por las generaciones precedentes inciden en el aquí y ahora. Ziegler Reflexiones acerca de la crisis desde una perspectiva emocional. Ver lista completa de noticias. Puede contactar con Sepypna a través de las siguientes direcciones y teléfonos, o directamente mediante este formulario. Desde aquí puede acceder a la ficha de inscripción en la sociedad. Area del alumno. Inicio Artículos Niños encopréticos: la organización anal y sus perturbaciones. Niños encopréticos: la organización anal y sus perturbaciones PDF: janin-ninos-encopreticos. La organización anal Desde Freud en adelante los psicoanalistas han teorizado sobre la fase anal. Tipos de encopresis La encopresis puede ser primaria o secundaria. Viñetas clínicas: F. Es un duelo por un objeto narcisista. Y es un duelo patológico. Dolor por: Anhelar un objeto que no aparece. Desinvestir un objeto. La estructuración del cuerpo parece armarse en torno al ano. Es frecuente encontrar en estos niños historias de violencias. Generalmente, son niños hiperactivos, oposicionistas, que desafían toda norma. Viñetas clínicas: a E. Viñetas clínicas: a L. Algunas conclusiones En el terreno de la analidad, el niño es dueño, amo absoluto, a menos que lo sea su madre. Schaeffer et C. Revue Française de Psychanalisis. De tal manera que el sujeto pasivo debe consentir la realización del acto, si bien se trata de un consentimiento viciado por alguna de las circunstancias ya enumeradas, esto es: la mayoría de edad del sujeto activo, relación de preeminencia u otra circunstancia equivalente; si el consentimiento es libremente prestado por el menor sin que hayan existido aquellos componentes, queda eliminada la tipicidad de la conducta. Por mi parte puedo agregar que el consentimiento es un elemento que no se lo tiene muy en cuenta como integrativo del tipo, pues se parte de la base de que el mismo padece de cierto menoscabo fruto de la propia inexperiencia. Pero es del caso que el mismo es relevante, pues hace la diferenciación con la violación y el abuso coactivo [] []. No son forzosamente acumulativas. En contra Gavier []. La verdad sin embargo, es que se hace difícil pensar en un significado distinto del expuesto []. Algo ya se adelantó ut-supra en el sentido de que no se advierte que para la nueva redacción sea necesaria la seducción real sino una suerte de prevalimiento; pero para una mayor comprensión resulta sumamente interesante lo aportado por Arocena, quien aborda el tema con absoluta solvencia. El mentado autor, primero distingue en qué consiste la seducción real y la presunta; para la primera se requiere que el autor deba lograr el sometimiento sexual gravemente ultrajante o el acceso carnal engañando o persuadiendo a la víctima y el Juez debe probar como extremo del delito el engaño o la persuasión. En la segunda, en cambio, la ley presume juris et de iure, no la existencia del engaño o persuasión, sino que la víctima por su inexperiencia, cede seducida por la propia naturaleza del acto sexual o por la seducción del autor. En este aspecto la ley no requiere una concreta conducta seductora desplegada por el agente. Es por ello que anteriormente decíamos que no había que confundir las acciones típicas constitutivas de este ilícito con los delitos de los apartados del artículo anterior, puesto que, de requerir para el estupro que hubiese primero un abuso gravemente ultrajante o una violación, se llegaría al absurdo de la inaplicabilidad eterna de esta figura penal. Es así que el estupro contiene una modalidad de abuso sexual grave o gravemente ultrajante o con penetración — acceso carnal o introducción de objetos u otras partes del cuerpo en la vagina, el ano o la boca de la víctima — llevado a cabo con el consentimiento — viciado — de aquélla inexperta, menor de dieciséis años, de lo que se aprovecha el sujeto activo y consecuentemente faltando algunos de estos elementos no se puede considerar que puede ser confundida con otra figura o, en su defecto que la acción disvaliosa quede encasillada por otro tipo penal inherente a esta clase de delitos, con excepción de casos muy singulares tales como se pruebe la falta de consentimiento de la víctima, incurriéndose en la normativa prevista en el art. P []. Ese aprovechamiento se circunscribe a algunas de las hipótesis o circunstancias de superioridad que la ley dispone. Bonelli estima que este delito, refiriéndose al antiguo estupro, sólo puede imputarse por dolo, sin embargo no requiere que el mismo sea específico bastando el genérico []. Arocena admite el dolo eventual [] y la duda acerca de los elementos del tipo no equivale a error []. La acción típica tiene lugar cuando el acceso carnal el sometimiento sexual gravemente ultrajante se consuma llevando a cabo el aprovechamiento de la víctima mayor de trece y menor de dieciséis años. Ahora bien, los actos que integran el proceso para obtener el consentimiento del menor no implican un abuso deshonesto pues precisamente hay un consentimiento. Simplemente cabe consignar que si el estupro es precedido por un rapto del menor art. En cuanto a las agravantes señaladas son las ya estudiadas anteriormente y se tratan: del grave daño en la salud física o mental de la víctima, las vinculaciones entre el sujeto activo y pasivo, el conocimiento por parte del autor de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual grave y la existencia de peligro de contagio [] , la comisión del delito por personal perteneciente a las fuerzas policiales o de seguridad actuando en ocasión de sus funciones y la comisión del abuso contra un menor de dieciocho años aprovechando la situación de convivencia preexistente []. Tenca critica en forma total todas las agravantes consignadas en la ley porque son las que se asimilan al art. Lo mismo acontece con lo dispuesto por el art. Es una hipótesis, no necesariamente debe ocurrir eso, aunque no debe descartarse. De acuerdo a la redacción actual del art. Por ende, por excepción la ley admite, en ciertos casos, que la iniciativa quede en manos del agraviado o de sus representantes quienes deben acreditar su respectiva calidad y formular denuncia o acusación para legitimar la actuación de los órganos que tienen a su cargo la investigación o la persecución del supuesto delito y del presunto responsable []. Así, de acuerdo al art. De acuerdo al inc. Pero, la misma norma lo explica, en el caso de dichos delitos, cuando resulte la muerte o las lesiones mencionadas en el art. La víctima o su representante debe informar su deseo de ejercer la acción penal y pedir que se investigue el suceso que la agravia, por ello, como se dijo, no se requiere una forma sacramental o especial, sino que se ponga en evidencia en forma inequívoca la voluntad de que se proceda en el sentido indicado — interés en instar —. La denuncia debe ser hecha ante la autoridad competente y de acuerdo a las formalidades que establece la ley procesal — art. Hecha una denuncia policial el delito puede ser perseguido policial o judicialmente, contrariamente, efectuada la denuncia judicialmente, sólo es admisible la persecución judicial, ya que abocada la justicia a su conocimiento, no puede desprenderse de su competencia a favor del fuero policial. La instancia debe tener por objeto el delito o delitos determinados []. Con ello se pretende dar una solución a los casos en que los intereses del menor víctima se encuentren en colisión con la persona legitimada para instar la acción penal o cuando por cualquier circunstancia, aquélla no lo hiciera. III, Ed. Tea, Buenos Aires, , ps. IV, Ed. III, vol. II, Ed. Marcos Lerner, Córdoba, , ps. V, Ed. Abeledo — Perrot, Buenos Aires, , p. Astrea, Buenos Aires, , p. Lerner, Córdoba, p. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, , p. En primer lugar, en el título, al plantear los actuales delitos contra la honestidad como delitos contra la integridad sexual. Esto responde a lo que es la tendencia moderna en este tema. Abeledo Perrot, Buenos Aires, , p. Hammurabi, Buenos Aires, , ps. Ediciones Jurídicas Cuyo, Mendoza, , p. La Ley, Buenos Aires, , p. Depalma, Buenos Aires, , p. Tesis monista. Marcos Lerner, Córdoba, , p. Ley Lerner, Córdoba, , p. La Rocca, Buenos Aires, , p. Advocatus, Córdoba, , p. Advocatus, Córdoba, , ps. Parte Especial. I, Ed Hammurabi, Buenos Aires, , p. Hammurabi, Buenos Aires, , p. I, Ed. Mave, Corrientes, , p. Depalma, Buenos Aires, , ps. Infojus, Buenos Aires, , p. Ediciones Jurídicas Cuyo, Mendoza, , ps. Tirant lo Blanch, Valencia, , ps. Se trata de una figura progresiva. Tea, Buenos Aires, , p. Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, , ps. LLC — A LLPatagonia — LLNOA — I, ps. La Ley Online. Es preciso garantizar que al examinar judicialmente un acto para determinar si un crimen sexual fue cometido no se exija que la víctima pruebe haber ofrecido suficiente resistencia al ataque, sino sólo que su voluntad fue quebrada. Paradójicamente, las víctimas de robos o asaltos no necesitan probar que ellas se resistieron o que el acto fue cometido con la suficiente fuerza, o suficiente amenaza de fuerza, para superar su voluntad. Se ha criticado esta fórmula con el argumento de que cualquier pérdida de frenos inhibitorios de una persona, por razones imputables a ella misma vgr. No es necesario, por tanto una resistencia continuada del sujeto pasivo que puede, apenas comiencen los actos de violencia, tolerar que no consentía la agresión sexual para evitar males mayores. LLBA Ideas, Buenos Aires, , p. Siendo hechos completamente independientes se concursan materialmente a tenor de lo dispuesto por el art. La amenaza puede presentarse mediante palabras, actos o señales, en forma oral o por mímica. Lo que caracteriza el delito de amenazas como infracción formal no es la concreta intimidación sufrida por su destinatario, sino la entidad objetiva que los dichos o gestos pueden tener para amedrentar -en el caso, se condenó al imputado por haber amenazado a la madre de la víctima del delito de abuso sexual, la cual habría manifestado que no tenía miedo por ella-, lo que deja al temor efectivamente infundido en la órbita del daño que ha de evaluarse a los fines del art. Antecedentes Parlamentarios, p. Consiste en el empleo de medios compulsivos que tienen su causa en una situación de superioridad de la que se prevalece el sujeto activo y que tiene su correlato en una condición de inferioridad en que se encuentra el sujeto pasivo, que demanda obediencia o acatamiento funcional o laboral por parte de éste a aquél y es esta situación de prevalencia de la índole señalada de la que se aprovecha el autor para el logro de sus objetivos sexuales. Esta modalidad supone la obtención de un consentimiento viciado, pues el tipo requiere que la conducta sea abusiva sexualmente, es decir, que el agente use indebidamente el cuerpo de la víctima como consecuencia del aprovechamiento de una relación de dependencia, autoridad o poder Cfme. Ad- Hoc, Buenos, , p. De este modo sucede en el mogolismo , en enfermedades virosicas durante el embarazo, en traumas obstétricos, en meningitis, y tantísimos otros cuadros que detienen el desarrollo intelectual en particular y el psíquico en general. Abarcan los grados moderado, grave y profundo de las subnormalidades mentales. Se distinguen fundamentalmente por la ausencia de juicio críticos abstracto y concreto. Aclaremos aquí que entendemos por juicio crítico abstracto a aquél que es apto para el manejo de objetos y símbolos, con capacidad analítica y sintetizadora. En el juicio crítico concreto el sujeto es apto sólo para el manejo de objetos, es mediocre y superficial y es proclive a las desadaptaciones. En las oligofrenias el disturbio psíquico es cualitativo porque hay una ausencia de inteligencia abstracta. Debemos recordar que hay formas leves y limítrofes de subnormalidad mental que no se pueden atribuir a una consecuencia de enfermedad o malformación. No se encuentra noxa material aquí. A estos cuadros, que otros enfoques los denominan debilidad mental , retardo mental débil u oligofrenia leve, nosotros los llamamos psicopatías frenasténicas. En estas variantes en menos del intelecto se encuentra un débil juicio crítico abstracto y se conserva un suficientemente juicio concreto. El salto cualitativo ocurre entre la psicopatía frenasténica, debida a una noxa inmaterial endógena, y las psicosis oligofrénicas, que aparecen por la acción de una noxa material identificable y prescindible. En Tribunales se deben considerar los retardos mentales u oligofrenias, cualquiera sea el nivel moderado, grave o profundo , como psicosis que se traen al momento de nacer o se instalan antes del desarrollo intelectual en particular y mental en general. Los sujetos que han sufrido la detención de ese desarrollo antes de alcanzar la capacidad de abstracción, no poseen juicio crítico abstracto ni concreto. Desde la óptica jurídica son alienados o dementes. Las disminuciones leves de la inteligencia no son demencias. Las hemos englobado dentro de la psicopatía frenasténica donde al menos gozan de lo que hemos definido como juicio crítico concreto. Ediciones La Rocca , Buenos Aires, , ps. Para la aplicación del inc. Formosa, mayo 9, LLPatagonia — Compañía Argentina de Editores, Buenos Aires, , p. Editorial H. A Tommasi, Buenos Aires, , p. LL Litoral LL Patagonia LLBA — T Crim. LLLitoral N Crim. Penal — LL Córdoba — LL C- III, ps. IV ps. III vol. Penal 2, con nota de Eduardo Aguirre Obarrio. LLNOA Ediar, Buenos Aires, , p. CCivil, Com. III ps. II, p. Plus Ultra, Buenos Aires, , p. J Chaco, sala II en lo crim. LL Litoral — LLGran Cuyo Zavalía, Buenos Aires, , p. Librería Editora Platense S. La Ley, Buenos Aires, , ps. Siglo XX, Buenos Aires, , p. Dirección: Av. Córdoba, Soulé y K. Es decir, la plantean como un compromiso entre retención y evacuación, hablando de diferentes grados de retención de la materia fecal. Si la encopresis es o no un resultado de la constipación es un tema controvertido, sobre el que hay diferentes posiciones. Así, Foreman y Thambirajah , así como Benninga, Buller y otros , entre otros autores, plantean que hay encopresis sin constipación. La organización anal aparece en la teoría psicoanalítica como una encrucijada importante, como un punto crucial en la organización psíquica, en tanto liga pulsiones, narcisismo y defensas, constitución del yo e interiorización de normas. En este acto, y al lado de la sensación dolorosa, debe de aparecer una sensación de voluptuosidad. Naturalmente el niño no da importancia a ensuciar su cuna o sus vestidos, y sólo tiene cuidado de que al defecar no se le escape la sensación de placer accesoria. Autoerotismo y amor objetal tienen su punto de encuentro en la fase anal. Al excitar la mucosa intestinal erógena, la masa fecal desempeña el papel de un órgano activo, conduciéndose como el pene con respecto a la mucosa vaginal, y constituye como un antecedente del mismo en la época de la cloaca. El amor narcisista al propio pene no carece, pues, de una aportación del erotismo anal. En la defecación se plantea al niño una primera decisión entre la disposición narcisista y el amor a un objeto. Es decir, Freud subraya que el niño considera sus heces como una parte de su cuerpo del que él se va a separar. Los conceptos de D. Anna Freud sostiene el concepto del líneas de desarrollo y plantea una progresión desde el estado de dependencia a la autonomía afectiva en la adquisición del control de esfínteres. Meltzer analiza la constelación característica de la seudomadurez ligada al erotismo anal. En su teorización la analidad es una defensa frente a la relación con el pecho y, luego, frente a la relación con la madre. En Lo Puberal, P. Gutton cita a B. Este compromiso entre ataquedesprecio y reparación depende de una integración fallida de la imagen materna, que permanece escindida y viene a trabar la represión. Símbolo actuado, él niega al símbolo. Es llamativa la relación entre los desarrollos de Gutton en relación a la pubertad y la pérdida del marco parental, al que se intenta reemplazar maníacamente, como no siendo necesario, y lo que podemos plantearnos en relación a la organización anal. El niño funda un doble de sí, por proyección de un sí-mismo, un afuera que se constituye como tal y se delimita en el acto de evacuar. Acto que implica la demarcación de un territorio. Territorio de lo propio-ajeno o de lo propio que se vuelve ajeno. Los dos aspectos salientes de la organización anal son: el sadismo procedente de la pulsión de dominio y el erotismo de la mucosa de la ampolla rectal. La pulsión de dominio es una pulsión objetal que tiende a la anulación del objeto. Es destructividad al servicio del goce narcisista. Al volver sobre sí pasa a ser autodominio, por sometimiento al deseo del otro. El sadismo anal presupone tanto la fecalización del objeto, la expulsión violenta, el bombardeo, como la tortura, el sometimiento del otro. Es el terreno de la exclusión, el maltrato y la humillación. Amor y odio van juntos en la organización anal, marcada por la ambivalencia. El objeto de amor es atacado, despreciado y es siempre un otro-sí mismo. Al nombrar el mundo, el niño va delimitando un afuera diferente de sí y un universo en el que los objetos perdidos se recuperan simbólicamente al nombrarlos. La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto, posibilidad que parece estar ausente en los niños encopréticos. Las heces son un primer producto, una primera creación, un producto marcado por la ambivalencia en tanto son a la vez el regalo esperado por la madre y la suciedad a ser deshechada. Lo valioso, lo propio al ser expulsado se vuelve regalo-deshecho, doble de sí, otro a ser mirado, festejado… y aniquilado. Y esto en una relación marcada por los opuestos amo-esclavo, dominar-ser dominado. Schaeffer y Goldstein 1 plantean que la analidad es una encrucijada de unión y confrontación de los contrarios, de los opuestos, la sede de la ambigüedad y la ambivalencia; es tanto una zona de diferenciación y negociación como el lugar de las confusiones e inversiones vía posible hacia las perversiones..

En tanto que una tercera tesis ve que la cuestión se entraza learn more here el concurso real pues se tratan de delitos diversos. Por su parte Villada sostiene que con la nueva redacción ya no puede negarse que el abuso sexual con penetración, concursa en la generalidad de los casos con el delito de corrupción [].

Las agravantes a los tipos penales que se han tratado anteriormente, y los que recepta el art. Ha quedado tal como estaba la agravante contenida en el art. Aquí se pueden incluir tanto el grave daño en la salud art. No obstante que la doctrina y jurisprudencia había llegado a un acuerdo en el sentido que el daño abarcaba también a la salud mental de la víctima, el agregado no parece sobreabundante, pues sobre el particular había algunas disquisiciones.

Pone Inserción anal de abuso adolescente gratis ejemplo el abuso sexual de una Inserción anal de abuso adolescente gratis que puede provocar en su adolescencia graves Inserción anal de abuso adolescente gratis sexuales en su relación con el sexo opuesto []. El nuevo texto no sanea dicha controversia. Como see more todo aspecto discutible, existen las opiniones que se alinean en un sentido amplio de interpretación, como las que lo restringen.

En las primeras, es decir, los que entienden que la alusión al grave daño no quiere decir técnicamente lesiones graves o gravísimas, sino que comprende una expresión de naturaleza genérica determinable por el Juez, se alinean varios autores [].

Él no cede, no regala, no otorga. Comienza con constipación, que desemboca en un megacolon funcional con encopresis, cuando se entera que el padre abusó sexualmente de una prima.

A partir de ese momento se niega a ir al baño. Se queda sin palabras, como espectador pasivo de un acto perverso, sintiendo vergüenza ajena por su padre, a merced de un acto que él no puede dominar. En el terreno de la analidad, el niño es dueño, amo absoluto, a menos que lo sea su madre. Y el yo y el otro se constituyen en ese terreno de acuerdo a cómo sea investido el niño y sus productos por ambos padres.

Los trastornos de la defecación muestran la lucha que se entabla para sostener la omnipotencia, el dominio de sí mismo y de sus pertenencias, así como los avatares de la constitución del yo y del objeto. También ponen al descubierto la ligazón entre analidad y narcisismo, así como la internalización de las normas anales como precursoras del Superyó.

Mientras que las encopresis primarias son siempre trastornos en la estructuración psíquica, las encopresis secundarias pueden ser: a simbólicas remiten a una escena son Inserción anal de abuso adolescente gratis ; b por vacío mental. Haag dice que una parte del cuerpo del niño podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento parental, mientras que otra parte de su cuerpo podría dar cuenta de ciertos aspectos del funcionamiento del bebé mismo.

El control de esfínteres implica un pasaje del cuerpo a la palabra. En la encopresis, en lugar de la palabra, aparece la cosa. Y lo que se niega-dadestruye-expulsa-retiene es un objeto.

Y precisamos diferencias en los mecanismos que predominan en cada uno de estos grupos. Resumiendo: El yo hace un borramiento de sí en el encoprético pasivo es el caso de los niños que no distinguen arriba y abajo, adentro y afuera, propio y extraño ; y aparece rígido en su oposición en el encoprético activo ya sea expulsivo o retentivo. Impensable de lo transmitido sin palabras, como un paquete cerrado, pero también lo impensable del abandono de una madre o de la caída de un padre.

Abandono, caída, que retornan. A la vez, hay situaciones que se reiteran, en los tres grupos, con matices diferentes. Abandonos, violencias, secretos, decepciones, humillaciones, duelos no tramitados sufridos por el niño o por las generaciones precedentes inciden en el aquí y ahora. Ziegler Reflexiones acerca de go here crisis desde una perspectiva Inserción anal de abuso adolescente gratis.

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La organización anal Desde Freud en adelante los psicoanalistas han teorizado sobre la fase anal. Tipos de encopresis La encopresis puede ser primaria o secundaria. Viñetas clínicas: F. Es un duelo por un objeto narcisista. Y es un duelo patológico. Dolor por: Anhelar un objeto que no aparece. Desinvestir un objeto. Inserción anal de abuso adolescente gratis estructuración del cuerpo parece click en torno al ano.

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Si la encopresis es o no un resultado de la constipación es un tema controvertido, sobre el que hay diferentes posiciones. Así, Foreman y Thambirajahasí como Benninga, Buller y otrosentre otros autores, plantean que hay encopresis sin constipación. La organización anal aparece en la teoría psicoanalítica como una encrucijada importante, como un punto crucial en la organización psíquica, en tanto liga pulsiones, narcisismo y defensas, constitución del yo e interiorización de normas.

En este acto, y al lado de la sensación dolorosa, debe de aparecer una sensación de voluptuosidad. Naturalmente el niño no da importancia a ensuciar su cuna o sus vestidos, y sólo tiene cuidado de que al defecar no se le escape la sensación de placer accesoria. Autoerotismo y amor objetal tienen su punto de encuentro en la fase anal. Al excitar la mucosa intestinal erógena, la Inserción anal de abuso adolescente gratis fecal desempeña el papel de un órgano activo, conduciéndose como el pene con respecto a la mucosa vaginal, y constituye como un antecedente del mismo en la época de la cloaca.

El amor narcisista al propio pene no carece, pues, de una aportación del erotismo anal. En la defecación se plantea al niño una primera decisión entre la disposición narcisista y click here amor a un objeto. Es decir, Freud subraya que el niño considera sus heces como una parte de su cuerpo del que él se va a separar.

Los conceptos de D. Anna Freud sostiene el concepto del líneas de desarrollo y plantea una progresión desde el estado de Inserción anal de abuso adolescente gratis a la autonomía afectiva en la adquisición del control de esfínteres.

Meltzer analiza la constelación característica de la seudomadurez ligada al erotismo anal. En su teorización la analidad es una defensa frente a la relación con el pecho y, luego, frente a la relación con la read article. En Lo Puberal, P. Gutton Inserción anal de abuso adolescente gratis a B. Este compromiso entre ataquedesprecio y reparación depende de una integración fallida de la imagen materna, que permanece escindida y viene a trabar la represión.

Símbolo actuado, él niega al símbolo. Es llamativa la relación entre los desarrollos de Gutton en relación a la pubertad y la pérdida del marco parental, al que se intenta reemplazar maníacamente, como no siendo necesario, y lo que podemos plantearnos en relación a la organización anal.

El niño funda un doble de sí, por proyección de un sí-mismo, un afuera que se constituye como tal y se delimita en el acto de evacuar. Acto que implica la demarcación de un territorio.

Territorio de lo propio-ajeno o de lo propio que se vuelve ajeno. Los dos aspectos salientes de la organización anal son: el sadismo procedente de la pulsión de dominio y el erotismo de la mucosa de la ampolla rectal. La pulsión de dominio es una pulsión Inserción anal de abuso adolescente gratis que tiende a la anulación del objeto. Es destructividad al servicio del goce narcisista.

Al volver sobre sí pasa a ser autodominio, por sometimiento al deseo del otro. El sadismo anal presupone tanto la fecalización del objeto, la expulsión violenta, el bombardeo, como la tortura, el sometimiento del otro. Es el terreno de la exclusión, el maltrato y la humillación. Amor y odio van juntos en la organización anal, marcada por la ambivalencia.

El objeto Inserción anal de abuso adolescente gratis amor es atacado, despreciado y es siempre un otro-sí mismo. Al nombrar el mundo, el niño va delimitando un afuera diferente de sí y un universo en el que los objetos perdidos se recuperan simbólicamente al nombrarlos. La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto, posibilidad que parece estar ausente en los niños encopréticos.

Inserción anal de abuso adolescente gratis heces son un primer producto, una primera creación, un producto marcado por la ambivalencia en tanto son a la vez el regalo esperado por la madre y la suciedad a ser deshechada. Lo valioso, lo propio al ser expulsado se vuelve regalo-deshecho, doble de sí, otro a ser mirado, festejado… y aniquilado.

Y esto en una relación marcada por los opuestos amo-esclavo, dominar-ser dominado. Schaeffer y Goldstein 1 plantean que la analidad es una encrucijada de unión y confrontación de los contrarios, de los opuestos, la sede de la ambigüedad y la ambivalencia; es tanto una zona de diferenciación y negociación como el lugar de las confusiones e inversiones vía posible hacia las perversiones.

Y agregan que el trabajo de simbolización consistiría en pasar de una lógica de pensamiento binaria, que funciona en pares de opuestos, a una lógica ternaria que va hacia la ligazón, desligazón y religazón de representaciones antagónicas, parecidas y opuestas. La posibilidad de regular la expulsión, de retener al objeto implica tolerar la excitación y que esta devenga placentera. En El niño y su cuerpo, M. Podemos hablar entonces de fallas en la constitución de los procesos mentales durante la etapa anal cuando no se puede erotizar la retención.

Podemos observar en la clínica que muchos niños son ubicados por sus padres como productos-heces, valorados en tanto dominables, en el límite entre lo propio y lo extraño y denigrados en tanto se ha perdido todo poder sobre ellos.

La palabra implica así, la posibilidad de desprendimiento y de posesión simbólica del objeto. La ampolla rectal asegura, mediante una estasis temporaria, la retención de las heces, con expulsión posterior por dilatación del esfínter. Y el control del esfínter anal, en particular, marca las condiciones de la apertura o el cierre a la admisión del objeto, de lo propio-extraño, de su conservación y expulsión.

El control de esfínteres requiere como condición la adquisición del lenguaje verbal y de la marcha, pero también supone la posibilidad de esperar, de realizar transacciones y de evacuar en el lugar designado culturalmente. Es decir, implica la tolerancia de urgencias internas y la incorporación de normas culturales. También presupone dominar al objeto pero tolerar renunciar a él, dominarse en tanto dominio del propio cuerpo y aceptar ser dominado por reglas impuestas por otro.

La encopresis puede ser primaria o secundaria. Es un trastorno en la estructuración psíquica. La norma del control no se instauró como norma interna, hay una falla en la represión del erotismo anal y en la constitución del superyó en sus esbozos como sistema de normas.

La diferencia es, entonces, entre un aprendizaje que no se adquirió nunca y un proceso de pérdida o de regresión. En relación a los primeros, a aquellos en los que predomina una expulsión indiscriminada, observamos que constituyen con esa expulsión un afuera confuso, que se les puede tornar persecutorio cuando comienzan a diferenciar adentro y afuera.

La tensión no sólo no es procesada, sino ni siquiera sentida. Lo que se repite es el intento de desembarazarse de ella. La angustia como señal de alarma fracasa y el Inserción anal de abuso adolescente gratis queda expuesto a una invasión de estímulos de los que trata de vaciarse utilizando el cuerpo. El que maneja el cuerpo es otro y ellos son una especie de cuerpo sin here en el que es otro el que determina sus avatares.

A la Inserción anal de abuso adolescente gratis, nos encontramos a menudo con situaciones de abandono a las que el niño ha quedado expuesto. Sus padres se casan, siendo ambos adolescentes, como consecuencia del embarazo de F. Cuando éste tiene dos años, se separan Inserción anal de abuso adolescente gratis el niño pasa a vivir con los abuelos paternos. Suele estar sucio, como en un estado de indigencia. Los padres casi no tienen contacto con él.

Ambos han armado nuevas parejas y tienen otros hijos. La abuela, que es la que se ocupa de él, cae en estados de depresión importantes. Él queda en Buenos Aires con su padre, con el que tiene una mala relación.

En ambos casos son niños que no pueden realizar el duelo. Quedan repitiendo compulsivamente un estado en el que el objeto se va sin que se pueda hacer nada para retenerlo. Así como la madre, un pedazo de él mismo se le escapa cotidianamente a A. Son casos en los que no hay control alguno de las propias heces. La hemorragia narcisista se despliega como diarrea permanente.

En el punto mismo en el que debería constituirse el objeto en la expulsión, se mantiene una indiferenciación absoluta. En ambos casos, las madres fueron hijas adoptadas que desconocían la adopción fue un familiar el que informó de este Inserción anal de abuso adolescente gratis y al abandonar al hijo repetían compulsivamente un abandono sufrido. El secreto de la adopción, vivida como vergonzante, tornaba a ésta indecible para los abuelos, innombrable para la madre e impensable para el niño 3.

Un impensable que reaparecía en la acción de defecar, siguiendo la ecuación heces-bebés. En algunos niños, la encopresis aparece secundariamente a situaciones de abandono y de pérdidas, que actualizan pérdidas anteriores. La pulsión de dominio fracasa tanto en la vuelta sobre sí, el dominarse, como en el intento de dominar al objeto, que se pierde.

A veces, esto continue reading acompañado de una cierta inestabilidad motriz, como efecto see more la no-constitución o de la pérdida de la representación motriz de sí mismo. El objeto no es simbolizado, representado con la tristeza Inserción anal de abuso adolescente gratis por su Inserción anal de abuso adolescente gratis, sino que ésta se concretiza.

La defensa predominante en estos niños parece ser la desestimación. Desestimación de sus propias sensaciones, de sus urgencias y también de los límites de su cuerpo. Predomina lo confusional, en relación a sí mismo y al mundo. Se trata generalmente de madres abandónicas muchas Inserción anal de abuso adolescente gratis, de click the following article que han sufrido abandonos no explícitosque no han podido transmitir una norma cultural y que los dejan, por consiguiente, a merced de sus propios deseos incestuosos.

Lo que hace es un permanente pasaje al acto. No puede instaurar la categoría de tiempo y de demora, de espera, sino que funciona por urgencias, en excesos permanentes. El aumento de la tensión no registrada, desestimada como sensación, lleva a la evacuación inmediata.

Predomina el abandonar-abandonarse. Si el niño tiende a decir con el cuerpo, con gestos y acciones, en la encopresis el niño, en lugar de jugar, guarda o expulsa con el cuerpo lo que no puede ser simbolizado.

De la secuencia heces-niño-pene se queda en el primer momento, sin hacer sustituciones. No hay ausencia. La pérdida es desmentida. Y por ende no hay nada a simbolizar, a representar. Lo que va a predominar es la hostilidad, la agresión manifestada con el cuerpo. Cuando es posterior a situaciones de pérdida a veces, mudanzas, cambios en la situación familiarel duelo se transforma en ataque al mundo.

Todo objeto es aniquilado en el juego aniquilar-aniquilarse. En estos niños, el desafío furioso es el afecto predominante en la expulsión. Ebony girl crying while fucked.

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